Sesión de evaluación intermedia

Hace más de una semana me encontraba en la mitad del proceso con el grupo de formación con el que estoy trabajando, un momento idóneo para hacer una evaluación.

La evaluación no es algo diferente o diferenciado de la intervención, sino que es una parte esencial de la acción, ya que permite dar continuidad y sentido al proceso práctico. La evaluación es un proceso dinámico y continuo y forma parte de un proceso de planificación, comparando los datos obtenidos con los resultados previstos.

Aquí os dejo la que yo me he planteado, y los materiales personalizados al estilo «EL Taller»; por si os puede servir ;O)

 

Sesión de evaluación intermedia

Qué objetivos me planteo

  • Recopilar información sobre el proceso que llevamos (qué hemos hecho, sentido y vivido)
  • Analizar los resultados obtenidos
  • Reformular metodología (si es preciso en base a los resultados que se obtengan)
  • Reflexionar sobre el compromiso y la participación de persona y grupo para con la formación

 

Duración

4 horas, efectivas tres horas y media (20 minutos de descanso y 10 minutos de “robatiempos”)

 

Metodología

Los principios que marcarán la metodología de trabajo a seguir serán:

  • Fomento de la reflexión y la actitud crítica.
  • Trabajo a dos niveles: primero el personal (autoevaluación) y luego el grupal (evaluación 360º)
  • Espacio seguro: Estamos aquí para evaluar(nos) siempre desde el respeto.
  • Análisis – reflexión – acción.

 

Técnicas para utilizar:

  • DAFO
  • CAME
  • Medidor de energías grupales
  • Critico – Valoro – Propongo
  • Palabra resumen

 

Desarrollo de la sesión

Despertador – Activador (10 min) No puedo deciros cuál se realizó ya que hemos elaborado un “calendario de despertadores” y cada día una persona del grupo realiza un juego o dinámica que nos active para la sesión. Y uno que ya tiene una edad, como no me tocó a mi, no recuerdo cual hicimos.

 

Explicación de los objetivos de la jornada y metodología de trabajo (15 min)

 

DAFO (60 min)

Primero les pedí que reflexionaran a nivel personal, como monitores y monitoras de cara al futuro, y después que se plantearan el DAFO a nivel grupal. Me parece muy importante que el grupo comparta la visión que tienen y se ubiquen en qué situación están.

 

DAFO El Taller ASC

 

CAME (60 min)

En esta ocasión pasamos directamente a la parte grupal, y utilizarlo con lo obtenido del análisis anterior.

El DAFO está muy bien, pero creo que la clave es utilizar esa información «para algo» por eso suelo pedirles que por cada aspecto del DAFO, aporten tres propuestas en el CAME.

 

CAME El Taller ASC

 

Medidor de energías grupales (20 min)

Valoro mucho saber cómo se siente el grupo y cómo andan de energía. Por eso les he pasado este «medidor de energías» con los aspectos a tener en cuenta para que cada persona coloreara cada uno de ellos y tener un resultado visual de las mismas. (Cada aspecto a evaluar puede traducirse en dar una puntuación de 1 a 5)

 

Medidor de energías grupales EL Taller ASC

 

Valoro – Critico – Propongo (10 min)

Por si ha quedado algo que decir o cada persona a nivel individual quiere expresar críticas, valoraciones en positivo o simplemente hacer propuestas, les he pasado esta hoja de recogida.

 

Valoro - Critico - Propongo El Taller ASC

 

Palabra resumen (5 min)

Y para rizar el rizo, la evaluación de la evaluación. Algo rápido y sencillo.

Pido a los y las participantes que resuman en una palabra qué les ha parecido la sesión realizada.

 

 

¿El resultado? Obviamente se queda para el grupo, la entidad que lo lleva y para mi, pero si puedo decir que el grupo va «viento en popa», y sobre todo que la evaluación intermedia ha sido valorada muy positivamente.

El club de los cinco (The Breakfast Club)

The Breakfast Club (conocida en España como El Club de los Cinco) es una película juvenil de 1985. Escrita y dirigida por John Hughes, su trama muestra a cinco jóvenes, dos chicas y tres chicos, (cada uno representando uno de los distintos clichés de cualquier instituto de enseñanza secundaria) que, a medida que pasan juntos un sábado castigados en la biblioteca del centro, descubren que cada uno de ellos es más profundo que su respectivo estereotipo.

La película tiene 36 años y si la ves, echarás en falta que los y las protagonistas revisen constantemente sus teléfonos móviles, puede que te choque la estética (o no, que hoy en día lo vintage se usa…) o el lenguaje que se usa. Pero creo que la verás de total actualidad. Más si trabajas con jóvenes.

Roles asignados y asumidos, incomprensión, falta de habilidades de comunicación, definirse por prejuicios (los propios y los externos) Una buena película para que quienes intervenimos con jóvenes  e incluso para verla con ellos y ellas. Seguro que una puesta en común posterior se podría obtener un buen debate.

 

el_club_de_los_cartel

 

Argumento: Un grupo de cinco adolescentes es castigado durante un sábado por la mañana en su instituto. Los cinco son, esencialmente, representantes de cada grupo social: el empollón (Anthony Michael Hall), el deportista (Emilio Estévez), la pija atrapada en su burbuja (Molly Ringwald), el rebelde con no pocos coqueteos criminales (Judd Nelson) y la mentirosa, típico caso perdido (Ally Sheedy). Obligados por su profesor (Paul Gleason) a redactar un ensayo sobre quienes son, se sorprenderán hablando y manteniendo una conversación sobre el tema de la redacción en clave realmente introspectiva y al final del castigo descubrirán cosas insólitas sobre el mundo que les rodea.

 

Algunas frases

“Ninguna vida familiar es satisfactoria. Si no fuera así, la gente se quedaría a vivir con los padres para siempre”

 

“Si dices que no, eres una mojigata; y si dices que sí, eres una mujerzuela. Vaya trampa”

 

“Yo tampoco lo he hecho nunca. Ni soy una ninfómana. Soy una mitómana mentirosa”

 

“¿Y qué importa que yo sea un pobre imbécil? Yo no cuento, ¿verdad? Podría desaparecer y no se notaría la diferencia. En este colegio poco importa mi existencia”

 

“Querido señor Bernard: Admitimos el hecho de tener que quedarnos castigados todo un sábado por habernos portado mal, pero pensamos que está usted loco al intentar forzarnos a escribir un ensayo explicándole quiénes creemos ser, porque usted simplemente nos ve como quiere vernos. En pocas palabras, la definición más conveniente sería que hemos sacado en limpio lo que hay en cada uno de nosotros: un cerebro, un atleta, una irresponsable, una princesa y un criminal. ¿Contesta eso a su pregunta? Atentamente le saluda, El club de los cinco.”

 

 

Errores en la gestión de proyectos

Toda persona tiene experiencia en programar, ya que desde que nos levantamos por la mañana nos hacemos un esquema mental de lo que tenemos que hacer durante el día.

Programar significa etimológicamente la acción de escribir por adelantado (deriva de “prographo”, anunciar por escrito). Será un proceso en el que tras analizar una realidad inicial que se expresa en un diagnóstico o análisis de la realidad y definir una situación deseable a la que queremos llegar, vamos definiendo de un modo organizado los pasos a dar para llegar a esa nueva realidad.

Se trata de un proceso de graduación de la utopía, de marcar pequeños avances para lograr la utopía.

Que programemos no nos libra de cometer errores, para eso están las evaluaciones, para identificarlos y prevenir que vuelvan a ocurrir.

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Imagen de Mediamodifier en Pixabay 

Me apetece compartiros algunas «cagadas» (o errores) que suelen pasar en en la gestión de proyectos, para que podamos reflexionar sobre ello. Y sobre todo tratemos de no volver a cometerlos.

Los que se me ocurren…

  • Los objetivos se encuentran mal definidos, suelen ser abstractos y difícilmente cuantificables.
  • Los proyectos no se encuentran relacionados con objetivos generales o a largo plazo.
  • El diseño del proyecto se lleva a cabo con poca (o ninguna) participación operativa.
  • No se encuentran fijados los criterios de evaluación.
  • Los presupuestos no se calculan adecuadamente ni se refieren a las actividades programadas.
  • No se les da consideración debida a las soluciones alternativas.
  • Las actividades programadas no responden a los objetivos del proyecto
  • La programación y los procedimientos de ejecución tienen muy poca flexibilidad.
  • No se entiende claramente el ambiente externo al proyecto o no se toma debidamente en cuenta.
  • Los proyectos tienden a durar demasiado, son interminables.
  • Planificación carente de precisión, con objetivos múltiples que no aparecen claramente relacionados con las actividades del proyecto
  • Proyectos que no se ejecutan exitosamente y el alcance de la responsabilidad del equipo a cargo no está claramente definida.
  • No existe una base objetiva para comparar la planificación con lo ejecutado.

Para mi no son errores graves, de hecho me parece hasta natural cometerlos, por falta de experiencia, de tiempo o de dedicación. Además creo que «cagarla» es necesario para aprender. Y por supuesto remarca mi obsesión por evaluar todo para mejorar.

¿Te ha pasado? ¿Cómo has hecho para no volver a cometerlo? ¿Se te ocurre alguno más? ;O)