Mínimos para trabajar de Animador/a Sociocultural

Al igual que tratando de hacer una definición, cada autor/a propone su propia clasificación en cuanto a las funciones desempeñadas por el / la animador/a.

Así que después de leer y releer varios artículos; y reflexionando sobre mi experiencia personal, creo que para que un animador/a pueda ejercer su trabajo con una finalidad positiva debe cumplir unos requisitos básicos o mínimos:

 

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Nuestra paciencia conseguirá más cosas que nuestra fuerza (Edmund Burke) Fuente: Pixabay

 

Requisitos básicos para trabajar como Animador/a Sociocultural:

1.- Investigar el entorno para  conocer y descubrir las necesidades que tenga el colectivo a tratar.

2.- Servir de estímulo al grupo para así desarrollar la participación y motivación para que las personas cambien su realidad.

3.- Conseguir una buena comunicación entre todos el grupo respetando sus opiniones e ideas, para así trabajar de forma más dinámica y fomentando la cooperación grupal.

4.- Fomentar la participación activa de todas las personas del grupo teniendo en cuenta sus capacidades, produciéndose de este modo las relaciones interpersonales y favoreciendo la posibilidad de desarrollo como persona, ayudando a la transformación individual, del grupo y de la sociedad. Favoreciendo el conocimiento de la realidad, por sus limitaciones, condicionantes, posibilidades y recursos.

5.- Organizar y programar los diferentes proyectos y actividades, para que  se puedan cumplir los objetivos planteados y prever los recursos necesarios para la realización del trabajo.

6.- Estar al día de la información de las posibles subvenciones y ayudas tanto públicas como privadas, así como, de las diferentes actividades culturales, educativas, lúdicas, etc, de nuestro entorno.

7.- Informar y orientar sobre las actividades o posibles consultas que cualquier persona puede formularnos. En caso de no conocer estos datos orientar al organismo o persona capacitada para ello.

8.- Formación continúa para poder responder a las nuevas necesidades de la sociedad.

9.- Seguimiento del proceso de trabajo, para coordinar al equipo y detectar posibles necesidades que surjan en la propia realización del proyecto.

10.- Un requisito muy importante es la evaluación del proceso para valorar los aspectos tanto positivos como negativos y así poder suplir posibles insuficiencias en próximos proyectos.

Dificultades y riesgos potenciales en el desarrollo de proyectos

Trabajar en proyectos, con personas, con diferentes realidades, tiene muchas ventajas, pero para que todo marche correctamente, debemos prestar atención a ciertos detalles con todos nuestros sentidos (si no, como el de la foto, nos lo estaríamos jugando a los dados…)

 

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No nos la juguemos (más de la cuenta). Fuente: Pixabay

 

Es importante tener en cuenta las causas y efectos, directos e indirectos, de los riesgos y dificultades potenciales que el desarrollo y seguimiento de todo programa y proyecto presentan.

Por ello, se describen de forma analítica los riesgos y dificultades en nueve áreas diferentes:

 

  1. Geográficos
  • Distancia considerable entre el lugar de ejecución, de coordinación y de administración
  • Tiempo de desplazamiento entre estos lugares
  • Clima. Cambios y previsión meteorológica poco confiable
  • Aislamiento o saturación de la zona: desequilibrio

 

  1. Históricos
  • Papel nefasto del Estado en la zona en el pasado, presente y futuro
  • Papel del gobierno y autoridades locales sin proyección, ni programas
  • Relevancia o apatía de la sociedad civil

 

  1. Socioculturales del entorno
  • Falta de cohesión de los grupos implicados
  • Conflictos y luchas ideológicas heredadas

 

  1. Políticos
  • Cambios políticos y administrativos continuos
  • Inestabilidad de instituciones democráticas
  • Autoritarismo, caciquismo

 

  1. Económicos
  • Financiación insuficiente.
  • Falta de liquidez para atender improvisaciones y urgencias
  • Otros intereses económicos de la zona

 

  1. De estrategia
  • Disponibilidad
  • Coordinación
  • Competencia
  • Desajustes dentro del equipo coordinador o colectivos beneficiarios
  • Falta de competencia para cumplir con lo previsto
  • Poca o nula coordinación administrativa y gestión del tiempo

 

  1. Personales
  • No hay compromiso ni motivación necesaria
  • Retribución no acorde con responsabilidades

 

  1. De Evaluación de los procesos de formación
  • Ideología y criterios de evaluación no manifestados
  • No hay o no se consigue el consenso en qué, cómo, dónde, por qué, para qué evaluar
  • Instrumentos, técnicas y/o pruebas no conocidas

 

  1. Procedimientos de difusión e implementación de cada proyecto
  • Manual de organización y funciones sin consenso
  • Reglamentos que inhiben la creatividad del individuo/grupo.
  • Falta de claridad y transparencia en los procedimientos

 

 

Fuente: Manual de la asignatura de PROGRAMAS DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL – UNED. Mª Luisa Sarrate.

 

“La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso” 

Emily Dickinson

Un año sabiendo que todo el mundo sonríe en el mismo idioma

Como indico en mi página de presentación, trabajo como animador sociocultural en el Programa de Acogida e Integración a Personas Solicitantes y Beneficiarias de Protección Internacional de Cruz Roja Española en Asturias.

Y justo hoy, uno de marzo, hace un año que comencé en este trabajo.

Una de las cosas que me ha reportado este empleo es romper la barrera de por fin tener un contrato de más de 365 días seguidos (primera vez en mi vida, aunque la vez que más he estado en desempleo han sido dos meses, nunca había pasado ese umbral), lo que me lleva a pensar que vaya jodido está el sector. Aunque no quiero centrarme en eso.

El objetivo de esta entrada es contar que me llevo de este año de aprendizaje y trabajo.

 

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Lo primero, la necesidad de romper los mitos sobre las personas solicitantes de asilo / refugiadas, las migraciones, etc. Mucho antes de comenzar en este trabajo ya había publicado una entrada sobre ello, pero ahora veo que tiene que ser una labora continua.

Conocer un montón de personas diferentes que vienen de realidades opuestas a la mía. Y es tan sano conocer.

Escuchar, mucho. La gente quiere hablar.

Descubrir algunos países que ni sabía que existían (yo pensaba que de geografía iba bien, pero siempre se puede aprender más…)

Confirmar lo que dice una imagen muy compartida en las redes (que en parte titula la entrada) y yo sospechaba desde hace tiempo «todo el mundo sonríe en el mismo idioma». Yo chapurreo inglés con más cara que idea, pero en muchas ocasiones no me ha servido para hablar con personas que utilizan otros idiomas menos extendidos, ahora eso si, con una sonrisa y mucha mímica se hacen milagros.

Redescubrir mi tierrina, porque me he hecho bastantes kilómetros enseñando su nuevo hogar a las personas con las que trabajo. Aplicable también a la oferta cultural.

Educar desde la cotidianidad, explicando cómo ir en transporte público, como hacerse con entradas para un museo, qué es un hórreo, usos y costumbres de la ciudad.

Ver a personas pasándoselo bien y disfrutando. Mi padrino, fue refugiado de la guerra civil española, y siempre cuenta con felicidad como cuando estaba en Francia, un hombre lo sacó de la nave donde dormían y le llevó al teatro a ver una comedia (algo no habitual). Para él fue de lo mejor de su estancia allí (además de reencontrarse con su madre. Pero para saber más tendrás que leerlo). Todavía a día de hoy, a sus 89 años, cuando le cuento dónde hemos ido o qué hemos visto, pone esa cara feliz y me cuenta esa anécdota. Pensar que ayudo a dar un poco de ese «buen rollo» me encanta.

 

No sé cuanto me queda en este trabajo, pero el tiempo que sea, espero seguir sacando todo esto que he aprendido y más ;O)

Cabe mencionar que iba celebrar este «primer año seguido» de trabajo, viajando, haciendo un puentazo y tomando cerveza. Pero una infección de garganta ha transformado mi celebración en no salir de la cama, flipar un poco con la fiebre y tomar caldos….