Releyendo un artículo José Luis Muñoz Corvalán que compartí en el blog hace unos cuantos años, me he parado a pensar que tipo de animador soy en cuanto al ámbito profesional y los tipos, que el artículo menciona.
Está claro que tuve que pensar bien las respuestas ;O)
Siguiendo la tipología que A. Maíllo publicó en 1979, soy…
Según el ámbito profesional…
Social. En dimensión comunitaria (centrada en el desarrollo de la participación y el asociacionismo, mejora de las relaciones humanas)
Según la índole y amplitud de las actividades:
Generalista: mis actividades están relacionadas con la promoción global de un grupo humano.
Según su estatus económico y jurídico
Por la remuneración: Profesional
Por el tiempo de de dedicación: A tiempo completo (en ocasiones a ultracompleto)
Por el organismo en que realice su trabajo: Animación de estatuto privado (ONG).
Según las características de los grupos en que actúan:
En atención a la edad de los destinatarios: de personas adultas y/o familias
De acuerdo a los ámbitos sociológicos: de medio urbano.
Según el tipo de colectividad en que se desarrolla la Animación:
Animador de conjuntos sociales (de bloques de viviendas, de barrio…)
Para Gloria Pérez Serrano sería un animador…
Animador itinerante
Y para J. A. Simpson atendiendo a la dedicación y el grado de profesionalidad…
Trabajador, cuyas principales obligaciones las ejerce en la Animación Sociocultural.
Osea que el resultado es que soy un animador… Social – Comunitario, generalista, profesional a tiempo completo en estatuto privado. De personas adultas / familias / conjuntos sociales, en medio urbano e itinerante.
Ni tan mal.
Si tú quieres saber qué animador/a eres, lee el artículo que os mencioné al comienzo de la entrada y me cuentas.
Tanto dar sesiones sobre comunicación últimamente, que me apetecía compartir, algo de lo que hablamos mucho, y es de la comunicación no verbal.
Según Albert Mehrabian, en el proceso comunicativo el 7% de la información se le atribuye a la palabra, el 38% a la voz (entonación, proyección, resonancia, …) y el 55% al lenguaje corporal (gestos, posturas, movimientos de ojos, ..), sin duda controlar el lenguaje corporal es fundamental es nuestras relaciones sociales.
La comunicación no verbal se clasifica de la siguiente manera:
Comunicación Kinésica: es una forma de comunicación expresada a través de los movimientos del cuerpo.
La postura corporal. La postura del cuerpo o sus partes en relación con un sistema de referencia, ya sea la orientación de un elemento del cuerpo con otro elemento o con el cuerpo en su conjunto, o bien en relación a otro cuerpo, expresándose con posiciones abiertas, cerradas, tanto de brazos como de piernas, barrera, rechazo, aceptación, etc.
Los gestos.Son movimientos de las articulaciones y los músculos de brazos, manos y cabeza. El lenguaje de los gestos permite expresar una variedad de sensaciones y pensamientos, desde desprecio y hostilidad hasta aprobación y afecto. Ciertos tipos de gestos pueden ser considerados culturalmente aceptables o no, dependiendo del lugar y contexto en que se realicen.
La expresión facial.Con los gestos de la cara manifestamos nuestros estados de ánimo y nuestras emociones. Por ejemplo, utilizamos nuestros gestos faciales para expresar alegría, tristeza, enfado, bromas, reproches, etc.
La mirada.La mirada es una fuente de información. Expresa emociones.
La paralingüística. Está compuesta por elementos que interpretan la información que se quiere decir. Estos elementos son los siguientes:
La entonación.
El volumen de la voz.
La claridad.
El tiempo.
La fluidez.
La velocidad.
La Proxemia. Se refiere al espacio que el ser humano utiliza para comunicarse, y a la vez al entorno que utiliza (muebles, color de las paredes,…).
También hace referencia a la distancia que mantienen las personas a la hora de comunicarse. En todos los casos será un indicador de relación entre las partes. Tenemos que tener en cuenta que, en las culturas, la proximidad o la lejanía que mantienen las personas entre sí a la hora de comunicarse manifiestan distintos factores, como jerarquía, autoridad o liderazgo. Tales espacios expresan por tanto una comunicación no verbal, que no va a pasar desapercibida, y predisponen a las personas formas de comportamientos para la obtención de determinados logros.
En 1963 el Dr. Edgard T. Hall, acuñó el término proxémica y estableció una caracterización en el manejo del espacio personal del ser humano, en cuatro niveles:
Por lo tanto, es importante que la persona mediadora conozca los códigos proxémicos, para ayudar a las partes a que se muevan con soltura en las relaciones interpersonales y así evitar conflictos o interpretaciones erróneas.
Sommer estableció unos espacios diferentes según las intenciones o actitudes de los participantes:
Situación de competición: es cuando nos sentamos frente a nuestro interlocutor, uno a cada lado de la mesa. No ofrecemos confianza, y se establece una relación de superior-subordinado.
Situación cooperativa: nos sentamos en el mismo lugar de la mesa que nuestro interlocutor en ángulo de 45º. Reflejamos confianza y cordialidad.
Situación de conversación: nos sentamos con nuestro interlocutor pero con una esquina entre ambos. Esto genera cercanía, pero manteniendo una barrera entre ambos. Esta es una situación que se suele utilizar cuando es la primera vez que se mantiene una reunión, y es más favorable que la situación cooperativa.
«Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice»
Hoy os dejo una técnica, que no había publicado hasta ahora, porque es más vieja que «la tarara» y casi cualquier persona la conoce. Pero tal y como va el mundo, las noticias y las reacciones antes las mismas. Creo que merece la pena ser rescatada…
El rumor.
“La murmuración se parece al humo porque se disipa pronto, pero ennegrece todo lo que toca”Madame Staël
Se trata de una técnica utilizada, por primera vez en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial con la colaboración de varios periódicos.
Se puso en práctica para hacer frente a infinidad de rumores y noticias distorsionadas que circulaban por el país y que creaban temor en la población.
Es una técnica de dinámica de grupos que demuestra científicamente cómo se construye un rumor, cómo se distorsiona el mensaje original que se transmite a través de diversos interlocutores.
Se observa cómo, de forma progresiva, va cambiando la noticia hasta convertirse en “algo” que tiene poco parecido con el mensaje original.
OBJETIVOS
Ver cómo la comunicación se distorsiona a partir de la interpretación que cada uno le da.
Mostrar las dificultades de la comunicación.
Analizar la influencia de preguntas y el diálogo en la información.
Mostrar la importancia de la actitud de escucha dentro de la comunicación.
DURACIÓN
50 minutos.
DESARROLLO
El/la formador/a llama a seis personas. El resto del grupo permanece en su sitio, para actuar como observadores. Cinco de estos seis voluntarios salen del salón. El primer voluntario permanece en el salón con el formador/a y los observadores.
El formador/a lee al voluntario la historia, el voluntario no deberá tomar notas de lo que escucha. El formador/a pide al segundo voluntario, que se encuentra fuera del salón junto con los demás voluntarios, que entre en clase. El primer voluntario repite al segundo, lo que oyó del formador/a. Un tercer voluntario entra al salón, y el segundo repite lo que oyó del primero. Se repite el procedimiento hasta que todos los voluntarios hayan oído el mensaje. Y el sexto voluntario escribe el mensaje, para que el grupo lo pueda leer. El formador/a coloca el mensaje original, para poder ser comparado con la versión del sexto voluntario.
Se le pide a los observadores que lean sus notas. Luego los voluntarios discuten su experiencia. El formador/a encabeza una discusión con el grupo entero sobre las implicaciones de esta dinámica.
EVALUACIÓN
Reflexionar que la distorsión de un mensaje se da por no tener claro el mensaje, pues por lo general, se nos queda en la memoria aquello que nos llama más la atención, o lo que creemos que es más importante. Nos permite discutir cómo nos llegan en la realidad las noticias y acontecimientos, y cómo se dan a conocer; cómo esto depende del interés y de la interpretación que se le da.
Algunos aspectos que deben tenerse en cuenta durante la realización del ejercicio son:
Falta de significado del mensaje y del contexto.
Dificultad para retener un número considerable de ideas en un único mensaje
Presencia de elementos que nos distraen.
Diferenciar la retención de aspectos anecdóticos y de aspectos cruciales.
Ejemplos de historias a contar:
Historia del granjero
Un granjero en el oeste de Extremadura colocó un tejado delgado sobre su granero. Poco después un viento huracanado lo hizo volar y cuando el granjero lo encontró a veinte kilómetros, estaba doblado y encogido con imposible reparación. Un amigo y un abogado le indicaron que la Compañía Ford de Automóviles le pagaría un buen precio por la chatarra y el granjero decidió enviar el tejado a la Compañía para ver cuánto podría sacar de él. Lo embaló en una gran caja de madera y lo envió a Avilés, Asturias, poniendo claramente el remite para que la Compañía Ford supiera dónde enviar el cheque. Pasadas doce semanas, el granjero no había oído nada de la Compañía Ford. Finalmente cuando estaba a punto de escribirles para averiguar lo que pasaba, recibió un sobre de ellos. Decía así: «No sabemos qué chocó contra su coche pero lo tendremos arreglado para el quince del siguiente mes».
Historia del accidente
Dicen que 483 personas están atrapadas bajo un derrumbe, después que pasó el ciclón se inició el rescate. Se han movilizado miles de personas llevando medicinas, vendas y otros elementos. Pero dicen que la gente atrapada no fue por accidente, sino que fue un secuestro, pues hay gente de mucho dinero entre los atrapados.
Historia del camión
El camión, que iba al sur, estaba dando la vuelta a la derecha en la intersección cuando de pronto el coche deportivo, que iba hacia el norte, trató de dar la vuelta hacia la izquierda. Cuando se percataron de que estaban dando la vuelta por el mismo carril, ambos tocaron su claxon, pero siguieron dando la vuelta sin frenar. De hecho, el coche hasta parecía ir acelerando justamente antes del choque.