La Animación Sociocultural NO es neutra

Hoy quiero hablar de una parte crucial en nuestro quehacer como animadores/as. Más allá del proyecto que estemos desarrollando, hay un transfondo detrás de él. La ideología.

En concreto la dimensión ideológica. Esa que parece se pretende olvidar o invisibilizar, quizá porque sea de los más importantes de la ASC.

En otra entrada ya había hablado y dado referencias sobre las implicaciones políticas de la animación sociocultural.

 

20200709_215321

 

He estado releyendo apuntes y libros sobre este tema, que podría resumirse en los siguientes párrafos:

Un componente esencial de la Animación Sociocultural es la ideología (junto con sus otras dimensiones social, popular, participativa, técnica, transformadora)

Toda acción de Animación hay una opción ideológica, normalmente expresa o, muchas veces, tácita. Generalmente es una opción progresista, en el sentido de que la ASC ha surgido como un movimiento reivindicativo frente a pretendidos abusos inspirados en una ideología liberal o neoliberal.

En todo caso no tiene sentido una ASC neutra. Y cuando lo sea, será por constituir especialidades de Animación bastante lejanas de lo que hemos llamado ASC en un sentido propio y tradicional, es decir, socialmente comprometida.

Dice H. Ingberg (1979, p. 132) que «de hecho la ideología y los valores que subyacen a la formación se hallan estrechamente imbricados en las concepciones que se tiene de la Animación Sociocultural. Si ésta no es un concepto instrumental neutro, tampoco las iniciativas de formación de animadores podrán refugiarse en la neutralidad»

 

“La humanidad podrá desarrollarse a plenitud, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva y permanezca armada con conciencia (ideología) para defenderse.”

Alex Pimentel

Reflexiones históricas sobre el Ocio

Algunas reflexiones de gente estudiosa e importante sobre el concepto del Ocio.

 

library-425730_1920
Imagen de Mystic Art Design en Pixabay 

 

«La felicidad perfecta consiste igualmente en el ocio. No nos privamos de los ocios más que para conseguirlos, y es para vivir en paz para lo que hacemos la guerra»

Aristóteles, Etica a Nicomaco, X,7, 1177b 4-6

 

«El hombre que trabaja se ocupa de si mismo con la mira puesta en algún fin que no está en su posesión, mientras que la felicidad, a la que se llega por el ocio, es un fin perfecto, que todos los hombres creen está acompañado de placer y no de dolor»

Aristóteles, Política, VIII, 3, 1338a 1-6

 

«Considerando la demanda a la cual responden estas artes mecánicas inferiores, el tiempo de los que a ellas se dedican no les deja ningún momento de ocio que puedan consagrar a la amistad o al estado»

Jenofonte, Económica, IV, 2

 

«El público no se divertirá mientras no esté en plena libertad de divertirse; porque entre rondas y patrullas, entre corchetes y soldados, entre varas y bayonetas, la libertad se amedrenta, y la tímida e inocente alegría huye y desaparece»

Jovellanos,1790, Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas, y sobre su origen en España

 

«Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas»

Art.24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 10 de diciembre de 1948

 

«El tiempo libre es esencial para la civilización, y, en épocas pasadas, sólo el trabajo de los más hacia posible el tiempo libre de los menos. Y con la técnica moderna sería posible distribuir el ocio sin menoscabo para la civilización… En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran y, la mitad de los hombres anteriormente empleados son despedidos. Al final hay tanto tiempo libre como en el otro plan, pero la mitad de los hombres están absolutamente ociosos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado. De este modo queda asegurado que el inevitable tiempo libre produzca miseria por todas partes, en lugar de ser una fuente de felicidad universal. ¿Puede imaginarse algo más insensato?»

Bertrand Russell,1935, Elogio de la ociosidad, Edhasa, Barcelona, 1989, p.14-15

 

«La ociosidad no consiste en no hacer nada, sino en hacer muchas de la cosas que no resultan aceptadas en los formularios dogmáticos de la clase dominante»

Stevenson, R.L. Apología de los ociosos y otras ociosidades, Laertes, Barcelona, pp.23

 

«(El ocio es) el conjunto de operaciones a las que el individuo puede dedicarse voluntariamente; sea para descansar o para divertirse, o para desarrollar su información o formación desinteresada, su voluntaria participación social o su libre capacidad creadora, cuando se ha liberado de su obligación profesionales, familiares y sociales»

Dumazedier, 1966

 

«Es la primera vez dentro de la historia de las sociedades tecnológicas que la duración media semanal de tiempo libre ha sobrepasándola del tiempo de trabajo, para la población masculina y femenina de más de 18 años»

Dumazedier, J., 1988, Revolution culturelle du temps libre, Meridiens Klincksieck

 

«El ocio, independientemente de la actividad concreta de que se trate, es una forma de utilizar el tiempo libre mediante una ocupación libremente elegida y realizada cuyo mismo desarrollo resulta satisfactorio o placentero para el individuo»

Jaume Trilla,1989, «Tiempo libre y educación infantil», Enciclopedia práctica de la pedagogía, Planeta, Madrid

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener «encuentros en la tercera fase» y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los «¿qué tal el confinamiento?» «¿cómo estás?» y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por «los campamentos» (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

20190802_114155
Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa «nueva normalidad» (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.