10 años de animador, 4 hojas de vida laboral y mucho aprendido

Aviso navegantes, es un artículo totalmente subjetivo.

Aunque he estado metido en el asociacionismo desde desde los diecisiete años, y he tenido experiencias como monitor desde entonces, hoy quiero contaros que he aprendido en estos años de animador (que es como más me gusta definirme)…

Los aprendizajes que os escribo (salidos de una reflexión y dos cafés), tienen que ver con mi vida laboral (si, esa de 4 páginas) Aquí os los expongo, y los explico de manera breve, si alguien quiere que profundice, me gustan las invitaciones, el café templado y la cerveza fría ;O)

En 10 años currando de animador he aprendido…

Siempre es mejor trabajar para una asociación que para una empresa*

Las entidades sociales tiene un por qué, un objetivo más allá de la rentabilidad, no solo les interesa hacerlo y cobrar, quieren que se haga bien (y yo es que soy de luchar por una causa…)

*Pongo el asterisco porque no me quedaría tranquilo sin decir que si que existen empresas, que lejos de ser una ONG, hacen su trabajo con una gran profesionalidad, dando un trato excelente a clientes y empleadxs y esforzándose por mejorar (que he trabajado en algunas)

Date de alta en «el paro» al día siguiente de terminar un contrato / Tener siempre «paro para cobrar»

Nuestro sector depende de subvenciones para contratar, así que un día de no figurar en el SEPE puede hacerte perder un contrato (me ha pasado una única vez, en otra no me pillan) y por supuesto nuestros contratos por servicio /  proyecto / curso que se pueden acabar en nada, siempre hay que calcular y organizarse para que te quede prestación por desempleo (I will survive…)

No creo en «l@s expert@s» ni en las «verdades absolutas»

«Soy expert@ en…, Máster… del universo». A mi esto me suena a «lo sé todo», puede que tengas mucha formación y experiencia en algún ámbito, pero ¿expert@? (yo soy de barrer el suelo con los huevos, pero… experto no me creo)

Disfruto de tener un profesión abstracta

Cuando comencé, me daba rabia que nadie supiera que es un animador, ahora me fascina, además depende del enfoque que le des, se pueden hacer tantas cosas…

Ni por ser más mayor, lo sabe todo; ni por ser más joven, no tiene «ni puta idea»

Viajas glorias con «el siempre se ha hecho así» «Tú que sabrás», bueno está guay respetar a las personas mayores, pero si tienen idea, que eso no va con la edad. Y debemos escuchar a la gente joven, incluso a la infancia, les exigimos mucho, pero si aportan «no tienen ni puta idea» (coherencia, por favor)

Ver, juzgar, actuar

Metodología de la JOC-E que le impregnaron a mi hermano, y este me la ha pegado a mi. No me creo los «me dijeron… me contaron…. dicen…» prefiero ver por mi mismo, reflexionar y actuar en consecuencia, no basándome en las experiencias de otrxs.

El buen humor es un arma de «cohesión masiva»

Y las personas con las que trabajemos lo agradecerán. Siempre es mejor currar con la sonrisa puesta.

Siempre hay solución

Puede que no nos guste o que no la conozcamos, pero seguro que la hay. Lo único irremediable es la muerte.

Vocación de servicio

Trabajar en «lo social» debiera ser por vocación, y en concreto de servicio, a los y las demás, a la comunidad, al mundo. Querer cambiar las cosas, mejorarlas.

Prefiero trabajar por objetivos que por horarios

Saber que tengo que hacer y planificarme para conseguirlo, unos días echar 14 h de trabajo y otros no ir. Si todxs fuéramos profesionales… (algún contrato he tenido así y es una gozada)

Se aprende mucho escuchando (hasta los silencios)

Me han contado cada historia, cada vivencia, o se han quedado callados conmigo, que he aprendido tanto. Un lujo.

Me queda tanto por aprender

Siempre…

Es bueno haber tenido otros trabajos

Que no tengan nada que ver con «lo social». Te da perspectiva, te hace valorar este ámbito.

Hay que saber de política

Si conoces el tablero y las normas, puedes jugar. Saber de quien dependen las subvenciones, o cuál es la voluntad política de una Institución pueden ayudarte saber que predisposición tendrán «x» proyecto o actividad. Todo es política, que no partidismo.

La formación es una de mis grandes pasiones

Empecé de casualidad, cubriendo por unas pocas horas en un curso, y me flipó desde el principio. Lo disfruto y lo vivo.

Sé valorar mi trabajo (no trabajo por menos de x €/ hora)

Me ha tocado prostituirme laboralmente en algunos empleos (por eso de comer y pagar facturas) pero trato de valorar mi trabajo o el de cualquier otro colega de profesión y no cobrar por menos de lo que el trabajo requiera.

Escoger correctamente las batallas

Se malgasta mucho tiempo hablando de chorradas. Si la cuestión no es de fondo, paso (hace años me podía enrocar en defender hasta a qué cafetería íbamos a tomar algo…)

El voluntariado te da «base»

Sumarte a algún proyecto ya en marcha, tratar de echar el tuyo adelante o colaborar de forma puntual… todo eso te da base en este sector, te curte. Aprender a saber, a ser,  a estar… Se nota quien ha hecho voluntariado o viene del asociacionismo (eso, no lo enseñan estudiando, sea la carrera que sea)

Todo suma

De todo se puede sacar utilidad. De cada persona, de cada experiencia, todo nos aporta. Quién sabe si vamos a necesitar a un panadero en un momento dado, o saber como se pesca con mosca, o conocer  una empresa de fotocopias…

Me encanta trabajar con personas

Puede que sea porque me encanta hablar, pero es uno de los aspectos que más me gustan de mi trabajo. Si no fuera animador yo me veo de cualquier cosa de cara al publico, como charcutero (por hablar con la clientela….)

Los «momentos de café» son necesarios

Trabajar está genial, pero hay que relacionarse y «despejar». Compartir momentos más relajados con nuestros colegas de trabajo y hacer una pausa, creo sinceramente que favorece la productividad.

Es de bien nacido ser agradecido (educado)

«Hola» «hasta luego» «por favor» «perdón» y «gracias» son palabras increíbles que toda persona tendría que utilizar, pero si no se da, por lo menos hazlo tú. Muchas personas lo agradecen.

Hay que saber marcharse

Hay que saber estar, pero también hay que saber cuando irse. Siempre digo que de lo poco que aprendí en el ciclo de TASOC es que «el animador debe desaparecer». Puede que sea porque se ha conseguido el proyecto, por no estar a gusto, o porque se lleva mucho tiempo en el mismo sitio; igual da. Un empleo es un medio, no un fin en si mismo.

¿Y vosotrxs que habéis aprendido? 

Modificaciones didácticas en la Escuela by «Frato»

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Esa publicación que os comparto es la escribí recién salido de un examen de la UNED, donde este año he retomado la carrera de Educación Social (antes de los 40 la acabo, yes i can). Me fascinó que las cuatro preguntas fueran los enunciados de epígrafes concretos, donde además indicaban de qué tema eran y la página en la que se encontraban.

Soy consciente de que estudio a distancia, que no voy a clase, y tampoco a las tutorías presenciales, pero creo que puede trabajarse de una manera diferente. Eso me llevó a pensar que aunque sea tedioso, como adulto, lo entiendo pero no lo comparto. Pero… ¿y en la infancia? ¿no podríamos cambiar la manera en que se trabaja? Por eso os traigo las propuestas de «Frato».

Ya os había hablado de Francesco Tonucci («Frato«) pedagogo y dibujante italiano, y en concreto sobre su proyecto «La Ciudad de los niños»

Como pedagogo, Tonucci critica la escuela actual y propone varias modificaciones tanto en la escuela como en su forma de trabajar.

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Sus ideas principales son:

  • Dejar tiempo a la infancia por las tardes para que hagan cosas diferentes y luego tengan temas de conversación para hablar en clase. Esto requiere no mandar demasiados deberes, ya que pasan suficiente tiempo en el aula.
  • Darle más poder y libertad a la infancia; que éstos sean el centro de formación contando sus experiencias.

Tonucci defiende esta idea en una entrevista publicada:

“si los niños participan activamente en la gestión y en la toma de decisiones escolares, como la estipulación de las reglas que se aplicarán en los recreos, el niño no se sentirá esclavo, sino un ciudadano libre y soberano, uno de los objetivos que debe perseguir una escuela democrática”.

  • Tonucci apoya el uso de la lectura en voz alta de los libros en clase.
  • Sostiene que la infancia no es un recipiente vacío que hay que llenar de conocimientos; tienen sus propias vivencias y formas de pensar. Hay que escucharlos y crear entre todos el conocimiento. También son capaces de mantener su concentración durante un buen rato en un juego, pero esto no interesa a la escuela; porque no ayuda a elaborar lógicamente los datos. Tonucci explica que en la escuela se debe tener más en cuenta la diversión.
  • Debemos centrarnos en lo que se sabe hacer, más que en lo que no somos capaces de llevar a cabo, tendremos una infancia más motivada y menos frustrada que ayudarán a un futuro a crear personas más seguras de si mismas.

El profesorado de este tipo de escuela debe ser capaz de promover todas estas ideas, apoyar el trabajo en grupo e incluir a la familia, la cultura… en la escuela.

Hay muchas más nociones sobre cómo debería de ser la escuela según este autor, pero lo que está claro que la escuela debería crear personas que fueran capaces de respetarse, ser individuales, libres, tener sus propias opiniones, personas menos frustradas y más decididas a formar sus capacidades.

La escuela debería de ser más abierta a las opiniones de la infancia, crear el conocimiento entre docentes y discentes…

Y quienes me leéis ¿qué pensáis?

«Un proyecto que mire hacia el futuro, hacia el siglo XXI, debería examinar tres aspectos:

a) El papel de la escuela y su relación con la realidad del exterior
b) El método escolar: relación enseñanza :aprendizaje
c) El docente: su función y su formación.»

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¿Qué debe saber un animador@?

Para María Salas y Paloma López Ceballos autoras del libro Formación de animadores y dinámicas de la animación (Editorial Popular, 1987), en el ámbito de los conocimientos (el saber), un animador@ debe aprender, como los periodistas, a ser especialista en cuestiones generales, es decir, saber manejar la información y recurrir al especialista cada vez que sea necesario.

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En este sentido un animador@ debe adquirir:

  • Ciertos conocimientos de sociología, para entender los dinamismos sociales que actúan en el mundo en que vive.
  • Ciertos conocimientos de antropología para moverse en el ámbito de lo cultural.
  • De historia, para saber de dónde viene y que herencia histórica está pesando sobre él y la comunidad de la que se ocupa.
  • De psicología personal y grupal que le ayuden a racionalizar sus experiencias de relación interpersonal y los fenómenos que observa en los grupos.
  • Conocimientos de leyes económicas y de los condicionamientos que influyen y a veces determinan las decisiones sociales.
  • Ciertos conocimientos de la pedagogía en que se basan los métodos de la animación, sus posibilidades y sus limitaciones.
  • Algunas técnicas de organización, administración y gestión.
  • Cierta información sobre política cultural y de legislación que afecte a su trabajo profesional.
  • Sobre centros, y fuentes de información, etc.

 

 

Además necesita saber hacer bastantes tareas determinadas:

  • Elaborar un proyecto, cubriendo todas sus fases desde el descubrimiento y la definición del problema hasta establecer el presupuesto adecuado.
  • Llevar a cabo el proyecto elaborado con las colaboraciones previstas, en el tiempo determinado y con los medios asignados.
  • Constituir un grupo y hacerlo funcionar de forma positiva.
  • Dirigir una reunión, distinguiendo los momentos de debate de los momentos de toma de decisión, utilizando los métodos adecuados en cada caso.
  • Redactar un informe o una memoria.
  • Evaluar un proyecto.
  • Situar acciones puntuales en la dinámica de un proyecto de desarrollo integral.