Criterios de selección de una técnica/dinámica de grupo

Antes de dejaros el criterio a seguir que os menciono en el título, os dejo con 5 aspectos a tener en cuenta sobre las técnicas o dinámicas de grupo, que he sacado de un libro de Javier Mata :

  1. Son medios útiles en el proceso de comunicación, crecimiento y maduración de los integrantes de un grupo. Nunca son un fin en sí mismas.
  2. No todas las técnicas sirven para todos los objetivos.
  3. Presuponen el conocer y dominar la teoría de la dinámica de grupos.
  4. Son instrumentos, algo que hay que saber utilizar, y como tales no son ni buenos ni malos en sí mismos, sino que su eficacia y valor vendrá dado por el espíritu creador del animador que las utiliza.
  5. No son un juego, aunque tengan mucho de lúdico.

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Teniendo en cuenta esto, sobre todo el punto número 2 (no todas sirven para todo), como personas que utilizamos estos instrumentos para trabajar, debemos seguir un criterio a la hora de seleccionar una u otra técnica.

Aquí os lo dejo:

  • Objetivo a alcanzar

Qué quiero conseguir… Qué necesito que viva el grupo…

  • Características del grupo

¿El grupo de voluntario o forzoso?, ¿Tienen experiencia haciendo dinámicas?, ¿Llevan poco o mucho tiempo juntos?, ¿Cuántas personas lo componen?, ¿Edades?, etc.

  • Tiempo

Obvio ¿no? Si tengo 4 horas puedo planterme dinámicas más extensas y elaboradas, si lo tengo 2 h, quizás debiera escoger una más rápida.

  • Materiales

¿Tengo todo lo que necesito para realizar la dinámica?

  • Características del espacio

¿Es un aula con mesas atornilladas al suelo o es diáfana?, ¿Es una pista polideportiva?, ¿Tenemos donde sentarnos?, En el aula de al lado hay un grupo dando yoga… no podemos dar voces, Es un parque… ¿y si llueve?

  • Capacidad de la persona que desarrolla la dinámica

No debemos pedir al grupo algo que nosotros no fuéramos capaces de hacer, si les pedimos que no tengan vergüenza, la nuestra queda en casa. 

¿Soy capaz de manejar al grupo si durante la dinámica entran en conflicto? ¿Entiendo la dinámica como para explicar por qué se hace así?, Si me fallan personas con las que contaba, materiales, espacio… ¿soy capaz de reajustarla?

 

 

Si contestando mentalmente a esos puntos (y ejemplos de preguntas a un@ mism@), tenéis respuesta afirmativa para todos, ¡enhorabuena! has encontrado la dinámica idónea para desarrollar ;O)

Posibles «baches» cuando hacemos dinámicas


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  1. Disminución o interrupción pasajera en el progreso o desarrollo de algo, especialmente de una actividad.

Suelo hablar de las bondades y ventajas de utilizar técnicas grupales o «dinámicas» en mi trabajo (gestión de equipos, formaciones…) y de verdad creo que son herramientas muy útiles para el trabajo con grupos.

Pero en ocasiones podemos encontrarnos con algunos inconvenientes o «baches». Estas dificultades que pueden surgir son algo natural a la hora de trabajar con grupos, y son también un aprendizaje para quienes dinamizamos (de todo se aprende)

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A continuación os enumero algunas de ellas, y qué se me ocurre hacer (o he hecho cuando me ha ocurrido) para salir del bache.

  • Negación a participar

En ocasiones alguna persona no quiere «entrar» en la dinámica. Por miedo al ridículo, a hablar en público, falta de confianza con el grupo… Yo siempre invito a participar hasta 3 veces, a que traten de vencer el miedo que tengan, pero si vemos que le está suponiendo un poco de ansiedad, mejor dejarlo estar.

Cuando esas personas ven como se desarrolla la dinámica y que «no pasa nada» puede hacer que participen en la siguiente. Si la negativa a participar persiste, quizás debamos reenfocar nuestra manera de trabajar, realizar dinámicas en las que todo el mundo participe para que nadie se sienta fuera de lugar.

  • Se inicia una pelea durante la dinámica

Hay técnicas como los debates o algunos role playings, donde la participacióny una alta motivación puede llegar a generar una pelea (verbal, obviamente) Para prevenir esto, yo siempre aclaro que las dinámicas son técnicas, que generan una situación y como en las Las Vegas, lo que pasa en la dinámica se que debe quedar en ella.

Si aún así se da una pelea que vemos que puede boicotear el ambiente grupal, o las formas son excesivas, mejor frenarlo todo, y resolver el conflicto.

  • Alguien llora

Algunas momentos en los que desarrollas una dinámica, puede romovernos por dentro sentiemientos y provoar el llanto. Si vemos que la personas lo está pasando mal, se la invita  parar, descansar, relajarse… lo que sea para que se sienta cómoda. Si aun con el llanto esa persona quiere intervenir verbalmente, yo se lo permitiría. Como animadorxs debemos prestar atención a las personas.

También una vez acabada la dinámica que pudo provocar esas lagrimas, realizaría una motivadora, rompiendo la inercia que se haya podido generar.

  • Grupo apático o poco motivado

Sabemos que la motivación de un grupo tiene picos altos y bajos, y esto es inevitable. Por ello debemos tener un amplio repertorio de dinámicas para realizar en según qué momento. Si hemos tenido una jornada agotadora mental o físicamente, no debemos realizar una técnica que les haga esforzarse más.

Si nos encontramos al grupo así, sin ningún motivo aparente, también tenemos que tener previsto realizar algo que los reactive, o tratar de abordar directamente el motivo de la apatía. Un «¿qué os ocurre?» a tiempo, hace maravillas.

  • Cuestionan la dinámica

«No sé para que hacemos esto» «No le veo sentido» «Esto para qué sirve» son algunas de las expresiones que pueden salir. Yo ante esto soy tajante. Si no quiere participar (y no afecta a la dinámica) que se salga. Si es necesario que siga en el desarrollo de la técnica, le motivo para que siga, y que después le doy las explicaciones que quiera.

Después cuando se evalúe, podremos exponer qué hemos hecho y por qué.

También debemos estar abiertos a pensar que realmente esa dinámica no era la adecuada y nos hemos equivocado al escogerla. Podemos equivocarnos.

  • Posturas enfrentadas en la valoración

Esto solo es una «bache» si el enfrentamiento se enroca y no nos permite avanzar. Por ejemplo si nos perdemos en valorar solo un detalle de lo que se ha dado en la dinámica, y no el conjunto de la misma.

Si por el contrario, se evalúa todo, con respeto y educación; que haya posturas enfrentadas es enriquecedor y para nada un inconveniente.

  • Falta gente con la que contábamos para el desarrollo de la dinámica

Ay la puntualidad, esa amiga esquiva. Siempre que empiezo a trabajar con un grupo les insisito mucho en que avisen de sus ausencias, ya que pueden dificultar el desarrollo de las sesiones, porque tu te planteas trabajar con 22 personas, y te llegan 13 y la dinámica puede durar menos, o ni siquiera llegar a hacerse.

Pese a ello si no aparecen esas personas, trato de reformularla o de tener un «plan b», como otra técnica con la que trabajar ese objetivo con menos personas.

  • No se comprende la dinámica

Pues tratemos de evitar esto, explicándolo 1, 2 o 27 veces y de todas las maneras posibles antes de arrancar. También preguntar si hay dudas o si nos hemos explicado bien.

También tenemos que conocer a nuestro grupo y sus integrantes y pensar si a alguno/a puede serle difícil algo y tratar de hacérselo comprensible.

  • Un conflicto entre dos o más personas, que ha surgido fuera del grupo

Si es durante el desarrollo de una dinámica, tratar de cortarlo de raíz y luego en la evaluación valorarlo junto con el grupo. Siempre apelando al buen desarrollo del grupo.

Al igual que arriba dije que los conflictos que se den en la dinámica, deben quedarse en ella; en este caso tenemos que asegurarnos que ese conflicto externo no traspase al grupo, pero sin tampoco inmiscuirse en la vida personal de la gente.

  • Nos falta material para desarrollar la dinámica

«Yo lo compro todo» «El día que vengas lo tienes aquí» «Si si lo que necesites» Luego llegamos y nos falta justo lo que necesitamos para el correcto desarrollo de la técnica. Si se nos va a nosotros llevarlo, pues bueno… bronca a uno mismo

Yo en este punto, además de ser fan de usar cuanto menos material posible, acostumbro a que las piezas claves de las dinámicas, me las llevo yo de casa; o ya llevo previsto otra forma de hacerlo por si me falta.

 

Espero que os haya gustado esta entrada, y que si os da una de estas situaciones las superéis de la mejor manera posible. Os invito a que si queréis compartir algún otro «bache» lo pongáis en los comentarios.

Y recordad que las dinámicas son una herramienta, no un fin si mismas. A diferentes situaciones (o baches), diferentes herramientas ;O)

Acertijos de pensamiento lateral

Uno de los contenidos «troncales» de mis formaciones suele ser la creatividad. Pero no entendiéndola como «pintar» «componer» o «escribir» bien, si no como la capacidad de encontrar soluciones diferentes ante un mismo problema.

Para ello entre otras técnicas, utilizo acertijos de pensamiento lateral.

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¿Y qué es eso? pues…

La cosa va mas o menos así: al grupo se le presenta un problema que no contiene la información suficiente para poder descubrir la solución.

Para avanzar se requiere de un diálogo entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una parte importante del proceso es hacer preguntas.

Las tres respuestas posibles son:

  • Si
  • No
  • No es relevante

Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro lugar, desde una dirección completamente distinta. Y aquí es cuando el pensamiento lateral hace su aparición.

La mecánica es sencilla. Al grupo se les lee el final de la historia, y luego a preguntar…

Aquí os dejo algunos:


Hombre alterado

Lo que hay que contar:

Un hombre despierta, enciende la tele, ve algo en ella, se levanta corriendo y sube una escalera. Una vez arriba enciende una luz y se suicida. ¿por qué?

Solución:

El hombre era el encargado de un faro. En la tele sale el accidente de un barco contra unas rocas. Se había dormido y por lo tanto no había encendido el faro y ha sido el responsable de la catástrofe.


Contraseña

Lo que hay que contar:

Un grupo de detectives deben entrar en un local sospechoso. Para ello tienen que adivinar la clave secreta que hay que decir para entrar. Deciden aparcar en un coche enfrente de la puerta del local con un dispositivo de escucha que les permite oír lo que dicen al entrar. Ven que llega una persona y llama a la puerta. El portero dice «14» y la persona contesta «7». Le deja pasar. Al rato llega otra persona y llama a la puerta. El portero dice «8» y la persona contesta «4». Le deja pasar. Entonces al ver tan fácil la clave, uno de los detectives se atreve a probar. Va a la puerta y llama. El portero dice «12» y el detective contesta «6». Se abre la puerta le disparan y lo meten dentro. Han fallado. Los otros dos detectives deciden seguir escuchando. Llega otra persona y llama a la puerta. El portero dice «18» y la persona contesta «9». Le deja pasar. ¿cómo es posible?

Solución:

La clave es el número de letras que tiene el número:

14 –> catorce –> 7

8 –> ocho –> 4

12 –> doce –> 4

18 –> dieciocho –> 9


Desnudo en el desierto

Lo que hay que contar:

Se ha encontrado un cadáver de un hombre en el desierto. Está desnudo y solo lleva un palito en la mano. ¿Qué le ha pasado? ¿Cómo llegó hasta allí?

Solución:

El hombre viajaba en globo con otros dos hombres. Cuando cruzaban el desierto tuvieron problemas de sobrepeso y tuvieron que soltar lastre. Pero no sirvió con soltar los sacos de arena. Tuvieron que tirar las mochilas y la ropa. Estando los tres desnudos seguían con sobrepeso, por lo que decidieron echar a suertes cuál de ellos saltaría. Arrancaron palitos del cesto del globo y el que sacara el palito más corto saltaría. Este es nuestro amigo desnudo en el desierto.


El asesino

Lo que hay que contar:

Un hombre se cuela en casa de una mujer y la asesina. Al ver el libro que estaba leyendo se arrepiente de haberla matado. ¿Por qué?

Solución:

El asesino es un asesino a sueldo, ha matado varias veces por dinero. Pero esta vez, asesina a esta mujer porque ella había estado presente en uno de sus asesinatos y podría delatarle. El libro que estaba leyendo estaba escrito en braille, era ciega y por eso el asesino, al darse cuenta de que no le podría reconocer, se arrepiente de haberla matado.