Taller de Dramatización y Expresión Corporal I: ¡Vamos a hacer el ridículo!

¿Veis? cero vergüenza…

Como animador, muchas veces toca hacer algún «papel» o rol, exagerar en alguna de tus intervenciones, y tratar de comunicar con todo tu cuerpo….

Cuando estoy haciendo sesiones de risoterapia, y propongo ejercicios, nunca digo de hacer nada que yo no me atreva a hacer… ¡Hay que atreverse a hacer el ridículo!

Es cierto que yo tengo poca vergüenza, pero cuando empiezas a trabajar con un grupo, en ocasiones a la gente le cuesta soltarse, puede que incluso a ti como animador/a

Así que voy a compartir varias entradas, de lo que llamaré «Taller de Dramatización y Expresión Corporal» (un poco de teatro nunca viene mal trabajando de cara al público…)

Comencemos con ejercicios de CALENTAMIENTO Y DESBLOQUEO…

PRECALENTAMIENTO MUSCULAR: se formara un círculo con los alumnos y mediante órdenes, los mismos comenzaran a mover cada parte de su cuerpo, prestando atención a las consignas, cada parte a mover buscara ocupar el mayor espacio posible.
EXPRESIÓN CORPORAL CON MUSICA: Se colocará una música y los alumnos deberán moverse de acuerdo a lo que sus sentidos captan.
AMOR A DISTANCIA: separados a una distancia comenzaran a expresar con las manos caricias, el otro sujeto deberá percibir en su cuerpo dichas caricias
JUEGO DE CONFIANZA: varios alumnos se colocaran en círculo y uno en el centro, el cual se tirará libremente, él círculo deberá protegerlo para que no caiga al piso.
EL ULTIMO GANA: Carrera en cámara lenta, el que llega ultimo gana
MODELANDO A LA DISTANCIA: por pareja, se modelaran a la distancia, la otra parte deberá expresar que parte del cuerpo esta modelando y el otro deberá adoptar la postura que fija “el escultor”
PELOTA IMAGINARIA. Que nos recorre el cuerpo
CAER COMO UNA PLUMA: se buscara ondular el cuerpo con suavidad como si fuera una pluma cayendo
GLOBO QUE SE DESINFLA: dejarse caer desinflándose
EJERCICIOS DE RELAJACIÓN: desperezarse como un felino, luego a consignas vamos relajando cada parte de nuestro cuerpo.
CAMINAR COMO UN FELINO– (variación) como un pájaro, observaran animales y luego a consignas del director realizaran acciones como comer. Caminar, etc.
REALIZAR ACCIONES: empujar carretillas, un auto, una caja, un piano etc. (Variación) tirar de una soga, de un balde de un pozo. Arrastrar un colchón, un muerto, un balde, una pila de libros etc
SEGUIR AL LIDER: en ronda se moverán de acuerdo a lo que realice el líder, este sé ira alternando. (Variación) ritmo pautado-
MOVERSE COMO: pez, árbol, víbora, hormiga, gato, etc.
JUEGO DEL ESPEJO
CAERSE POR: Desmayo, por ebriedad, como un papelito, aplastado por un piano etc.
SENTARSE Y LEVANTARSE DE DISTINTOS ASIENTOS

NADAR EN SECO apoyado sobre un solo pie.-

El triángulo cognitivo

El triángulo cognitivo es una herramienta usada en el tratamiento de la salud mental para identificar y cambiar pensamientos irracionales. 

Muchos desórdenes de salud mental ocurren debido al desarrollo de pensamientos irracionales. La racionalidad del pensamiento influye particularmente en los trastornos de ansiedad, depresión y de personalidad. Muchos individuos que sufren de estos desórdenes quieren cambiar los sentimientos y comportamientos asociados con ellos (como el llanto, la tristeza y la preocupación) sin darse cuenta de que son sus propios pensamientos los que en realidad están detrás de dichos sentimientos y comportamientos. 

Aprender a identificar pensamientos irracionales puede ayudar de manera significativa en el tratamiento de estos desórdenes.


 Instrucciones
  1. Dibuja un triángulo. Etiqueta la parte interior del vértice superior con la palabra «Pensamiento». Moviéndote en el sentido de las manecillas del reloj, etiqueta el interior del siguiente vértice con la palabra «Sentimiento» y el interior del siguiente vértice con «Acciones/Comportamiento». Etiquetar la parte interior de cada vértice permite tener más espacio para escribir en el exterior del triángulo.
  2. Escribe un evento reciente, llamado «evento desencadenante», en una esquina de la página. Este debe ser un evento simple e inocuo. Un ejemplo es «Vi a un conocido en el supermercado y no me saludó».
  3. Escribe un pensamiento relacionado con el evento desencadenante por fuera del vértice del triángulo etiquetado como «Pensamiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste haber pensado en esa situación. Un ejemplo es «Probablemente no le agrado».
  4. Escribe un sentimiento relacionado con este pensamiento afuera del vértice etiquetado como «Sentimiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste sentir en base a ese pensamiento. Algunos ejemplos son «Decepción», «Enojo» o «Soledad».
  5. Escribe una acción o comportamiento relacionado al sentimiento afuera del vértice etiquetado como «Acciones/Comportamiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste hacer en base a dicho sentimiento. Algunos ejemplos son «Llorar», «Confrontarlo» o «Alejarte lentamente».
  6. Compara el pensamiento, sentimiento y acción/comportamiento presentados en tu triángulo cognitivo para el evento desencadenante. Continuando con nuestro ejemplo, pensar que no le agradas a alguien, sentirte decepcionado y llorar debido a que no te saludó quizá sean respuestas extremas al evento desencadenante y pueden ser indicadores de un pensamiento irracional.
  7. Borra el pensamiento ilógico. Cámbialo por uno que te dirija a un sentimiento más placentero y a un comportamiento más aceptable. Por ejemplo, los pensamientos lógicos a los que puedes cambiar son «Quizá no me vio» o «Quizá tenía prisa».
  8. Completa el triángulo cognitivo con el sentimiento y la acción/comportamiento que correspondan.
Fuente: eHow

Dos grupos de formación y un destino (o era un formador…)

Conociéndonos el primer día 🙂
Y como empezó…. se acaba: ¡Por dos!

El pasado 11 de Septiembre, comenzaba un nuevo reto, impartir dos veces al día la misma acción formativa a dos grupos diferentes, y la formación a impartir era el Certificado de Profesionalidad de «Dinamización de actividades de Tiempo Libre Educativo Infantil y Juvenil»

Lo que más miedo me daba era aburrirme de contar y hacer lo mismo por duplicado, pero también me animaba la idea del reto que suponía, dar la misma formación y ver que resultados diferentes daban las dinámicas, los debates, y los temas que iban a ir saliendo, por dos grupos totalmente diferentes.


Sesiones de juegos en exterior




Y el resultado ha sido genial. Aunque se llegan a conclusiones similares, los matices (los pequeños detalles que a mi tanto me gustan) hacían que la mañana de la tarde fueran experiencias únicas, igual que lo era cada grupo, y como es cada persona.

Han sido casi dos meses de mucho trabajo, tanto por mi parte como formador, como de los grupos, que han ido superando todos los retos que se les lanzaban: Diseñar proyectos de educación en el TL, realizar sesiones de juegos, organizar gymkhanas, resolver supuesto prácticos, resolver conflictos, hablar en público, debatir, investigar, hacer talleres, utilizar su creatividad…

Ahora les vienen por delante un montón de horas para realizar las prácticas, y poder obtener su certificado, así que hasta aquí mi función como formador.

A mi me toca llevar las prácticas de algunas de las participantes, y ver que nuevos proyectos van surgiendo… 

¡Feliz Noviembre! Casi casi tenemos el año hecho ;O)