Animación Sociocultural en residencias de tercera edad

En la residencia, como en todo organismo vivo, lo que no es desarrollo se convierte en deterioro. Un aspecto a incorporar en la dinámica del desarrollo cotidiano de la residencia como organización social es la animación sociocultural.
Se puede entender aquí el desarrollo de un programa de animación sociocultural como “ el proceso de un grupo que parte de una situación concreta y que va a generar convivencia y participación”.
Hablar de animación sociocultural es referirse a una metodología de trabajo y de intervención social con el objetivo de intervenir en las relaciones humanas, generando redes de relación, consolidando un tejido grupal de diálogo y potenciando la solidaridad y participación comunitaria.
La animación sociocultural en la residencia como un programa más de intervención psicosocial no tiene sentido si no forma parte de la cultura de la organización de la propia residencia como una entidad que busca y genera calidad de vida para las personas que allí viven.
¿El objetivo principal? que el ocio no sea una inactividad vacia, sino una fuente de satisfacción y un momento de realización de la personas

¿En qué puede trabajar un Animador/a?

Un Animador/a Sociocultural, puede aplicar sus habilidades como profesional, usando innovadores métodos, como la dinámica de grupos y la educación en el tiempo libre, para desarrollar proyectos y actividades desde una perspectiva social.
Dentro de una empresa o entidad, las competencias del animador/a son en el desarrollo de las relaciones humanas y las competencias sociales de las personas (liderazgo, trabajo en equipo, habilidades de comunicación, resolución de conflictos, etc.), el diseño de proyectos de carácter social y actividades, además de poder actuar como formador en el ámbito de la educación no formal.
Como profesional, el animador o la animadora puede recavar experiencia en diversos campos, como la formación, la inclusión social, el desarrollo comunitario, el diseño y ejecución de talleres culturales y la dinamización de grupos.
En mi opinión, un animador o animadora, puede trabajar en todo aquello que se propongan, simplemente hay fijarse un objetivo, un deseo de transfomar algo, y ver que puedes aportar con todo el bagaje personal y profesional que tengas.

¿Qué es eso de ser animador?

Con la ayuda de un animador se puede conseguir mejorar las condiciones culturales, sociales, económicas y políticas, involucrando al propio entorno. La idea es que mediante estas pequeñas actuaciones se puede conseguir una mejora global, ya que cualquier pequeña actuación puede tener un efecto positivo para todo un colectivo.
Un animador, es aquella persona que quiere trabajar para potenciar la participación social y cultural, ayudando a mejorar las cualidades de las personas, para construir personas críticas, que tengan sus propias inquietudes. El animador siempre debe mostrarse como alguien cercano, en quien se puede confiar, que muestra estima y empatía, además de comprometido para con el trabajo.
El animador, es algo más que un instrumento para proporcionar diversión, la idea principal es que dote a la sociedad de las herramientas necesarias para que se desarrolle y de esta forma se provoque un cambio. El animador está capacitado para diseñar proyectos, medios para conseguir el fin buscado, dirigiendo su desarrollo y evaluando el resultado obtenido.