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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

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Política

Ciudadanía y Participación

Tiempo de ordenar los apuntes de las asignaturas de la carrera aprobadas este curso, osea guardarlos.

Una de las asignaturas que cursé fue “Diversidad e Igualdad en Educación”, y el material que tuve que leer me gustó bastante, y en concreto este tema que os dejo ;O)

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Foto: Pixabay

La construcción social del significado y la práctica de la ciudadanía

La ciudadanía es una conquista histórica, igual que los derechos asociados a ella. El estatus de ciudadano (ciudadanía formal) tiene su origen en el proceso de formación de los estados en los siglos 18 y 19. La construcción del concepto nación y el surgimiento de las identidades nacionales.

Al principio, ciudadano se conjuga sólo en el masculino, siendo por tanto un factor de desigualdad: es una ciudadanía burguesa, masculina y construida sobre la base de la pertenencia a una determinada comunidad-nación. Es además el momento del desarrollo y expansión del liberalismo y el capitalismo clásico y la democracia liberal.

La ciudadanía consiste entonces en un vínculo entre individuo y Estado.

Marshall en los años 50 del siglo 20 elabora su teoría de consideración de la ciudadanía como factor de igualdad social y analiza la configuración y progresión del sistema de derechos. Dice que se corresponden a 3 momentos históricos:

  • Civil – libertad de la persona, opinión y expresión, de pensamiento, religiosa, derecho a propiedad, justicia
  • Político – derecho a participar en el poder político
  • Social – garantizando el bienestar material de los individuos.

Su idea: la combinación de derechos (civiles, sociales y políticos) asociada al reconocimiento del estatus de ciudadano, permite conciliar los principios y valores asociados a la democracia liberal, con una redistribución de los recursos capaz de compensar el efecto negativo del mercado capitalista. Así, la evolución de los derechos de la ciudadanía acabaría conduciendo hacia la igualdad.

Críticas a la teoría de Marshall:

  • Etnocentrismo: se basa en un contexto social específico (la sociedad británica), sólo se ocupa de las diferencias de clase pero se olvidad de la diversidad social y cultural.
  • No se da cuenta de que el reconocimiento de los derechos abstractos no produce igualdad real.
  • Finalmente su realización ha provocado una falta de confianza en las instituciones democráticas y desinterés en lo público, déficit en la participación política, etc.

A partir de los 80 del siglo 20, se desarrollan políticas económicas neoliberales, que combinan la construcción se sentidos e identidades sociales, trasformando al ciudadano en consumidor.

Los modelos de ciudadanía resultante:

  • Ciudadano cliente – ámbito social
  • Ciudadano consumidor – nivel económico
  • Ciudadano elector – nivel político

La esfera pública se desdibuja y con ella aparece el desinterés político.

A comienzos de siglo se producen importantes transformaciones sociales: globalización, deterioro del medio ambiente, evolución de las nuevas tecnologías y la pérdida de la noción de comunidad y bien común, además de las migraciones a gran escala.

Desde el punto de vista legal, se ve la necesidad de ampliar los sujetos de ciudadanía, incluyendo a los individuos y grupos parcialmente excluidos de la misma: inmigrantes, mujeres y jóvenes.

Además, hay una creciente demanda relativa al desarrollo de los derechos asociados a la ciudadanía: ONU 1946: “Todos los derechos humanos son para TODOS” y, reconocimiento de una nueva generación de derechos: los ecológicos y culturales.

Desde la esfera política: se trata de redefinir la esfera pública y los modelos alternativos de participación.

Desde la esfera ético-crítica: necesidad de construir nuevos modelos de convivencia para dar respuesta a las necesidades de la sociedad global multicultural.

El proceso de reconstrucción de la ciudadanía genera nuevas denominaciones:

  • Ciudadanía cívica: considera no solo los derechos de la ciudadanía, también los deberes y obligaciones. Es una respuesta de las instituciones ante el desinterés y desconfianza de la ciudadanía respecto al sistema democrático. Este alejamiento de los ciudadanos sobre la política se denomina déficit democrático. Algunas propuestas señalan las limitaciones de la democracia representativa. Las orientaciones europeas enfatizan la necesidad de promover la ciudadanía activa.
  • Ciudadanía participativa: Surge de los movimientos sociales que apuestan por la democratización de los procesos sociales, buscan la reconstrucción del tejido social, la búsqueda y creación de espacios de participación y la formación de redes. Asociacionismo + redes = ciudadanía activa y participativa. La vinculación ciudadana cumple dos funciones:
    • Conectiva: generando capital social pro la cooperación y responsabilidad compartida.
    • Discursiva: coloca en la esfera pública discursos que de otra forma quedarían silenciados.

Es difícil mantener la independencia de las asociaciones respecto del Estado y del mercado. Cefai 2003: a favor del asociacionismo para el desarrollo de la ciudadanía pero, conlleva un riesgo de creación de grupos homogéneos que pueden terminar no guiándose por principios democráticos.

  • Ciudadanía global: Enfatiza las interconexiones a nivel planetario. El Estado-nación se debilita como entidad política significativa. Sus elementos centrales son la sostenibilidad, el desarrollo humano e interculturalidad.

Estas tres propuestas es lo que se denomina NUEVA CIUDADANÍA. Aumenta la participación ciudadana a través de grupos diversos: asociaciones, movimientos, comunidades, organizaciones, redes, etc., hablando sobre distintos temas: medio ambiente, exclusión, cultura, educación, desarrollo cooperativo…

La nueva ciudadanía pretende participar en la elaboración de las políticas públicas. La participación es la dimensión esencial de la nueva ciudadanía.

 

Ciudadanía, democracia y participación

La educación es un proyecto político ya que todo programa se hace en función de lo que se pretende que llegue a ser la sociedad: modelo democrático.. pero… la democracia no es un concepto unívoco.

La democracia no es sólo una forma de gobierno, es una forma de vivir en sociedad, implica la participación ciudadana. Es un concepto que necesita ser cultivado a través de la educación.

La mente democrática no es algo natural que surja espontáneamente. La educación juega un papel fundamental en la construcción de ciudadanía y participación democrática.

La educación es un medio para alcanzar la ciudadanía. La extensión de los derechos ha conseguido extender la educación a grupos anteriormente excluidos, aunque la desigualdad y la exclusión plantean retos.

Fernández 2001 – Dice que el sistema educativo formal, con sus políticas de segmentación y diferenciación que excluyen a los grupos sociales más desfavorecidos, ha dejado de ser un mecanismo de igualación.

Además, el sistema no formal sufre las consecuencias de las políticas sociales anti-asistenciales y esto termina creando una ciudadanía asistida.

Para Fernández, las políticas sociales deben orientarse a la creación de una ciudadanía emancipada. Los excluidos lo son EN la sociedad, no DE la sociedad. NO se trata de proporcionar asistencia sino de transformar las estructuras de la organización social.

Esta transformación exige un proyecto educativo centrado en la participación como eje para la construcción de una ciudadanía emancipada.

 

La participación como dimensión clave de una ciudadanía democrática

La participación es una necesidad del ser humano, es un derecho, una conquista asociada a la democracia. Participar es “ser parte de”, pertenecer, ser y también significa compartir o comunicar.

La participación es una actividad creativa y transformadora. La falta de participación se justifica con la pasividad y pereza natural del ser humano. La voluntad de participar también encuentra numerosos obstáculos y barreras.

Formas aparentes de participación:

  • Participación simbólica: acciones que generan en las personas cierta ilusión de poder pero con la que ejercen poca influencia real
    • La pseudoparticipación: invita a los individuos a participar y busca la colaboración de las personas con un proyecto previamente elaborado
  • Participación expropiada – apropiada: la estructura jerárquica de las sociedades hace que una minoría acapare y retenga el poder de decisión.
  • Participación eludida: las estructuras piramidales promueven una respuesta no participativa.

Sirvent 1994 – Factores que desde el ámbito educativo refuerzan la NO participación:

  • La disciplina entendida como subordinación
  • La participación entendida como laissez faire (dejar hacer)
  • La fragmentación del conocimiento
  • Falta de desarrollo del pensamiento reflexivo y creativo
  • Una forma autoritaria de concebir la realidad y comportarse en ello.

Participación real, significativa: afecta a la toma de decisiones, ejecución y evaluación de las mismas. Es un tipo de participación que no puede ser una imposición. Supone identificar y analizar problemas, articular demandas, proponer… Implica la capacidad, la voluntad y el poder de actuar.

Una auténtica participación genera poderes en la ciudadanía:

  • El poder de producir información e interpretaciones de la realidad
  • El poder de crear nuevos símbolos para transformar los conocimientos comunes
  • El poder de asegurar que las elecciones de las diversas instituciones sean coherentes con sus objetivos
  • El poder de cambiar las condiciones materiales
  • El poder de promover asociaciones y redes.

La participación es el medio y el fin de un proceso de transformación social.

  • La participación como práctica y como proceso de aprendizaje

El proceso de aprendizaje que conduce a la participación se pude describir en los siguientes logros:

  • Informarse – buena información es fundamental. Sufrimos de sobre, sub y pseudo información. No todas las fuentes son igual de fiables.
  • Situarse: a partir de la información, se comprende la realidad
  • Tomar posición, comprometerse
  • Movilizarse: compartir, comunicar, dialogar.
  • Crear, hacer, pasar de espectador a actor.

La participación ha de tener un propósito: se participa para algo

Condiciones que facilitan una participación efectiva:

  • Poner en juego espacios, actividades y técnicas que hagan posible diversas formas de expresión y participación, utilizar medios de comunicación diversos, para no desaprovechar el potencial creativo existente.
  • Institucionalizar los mecanismos de participación, evitando su burocratización
  • Aportar información sustantiva y compleja

 

La participación puede ser en diferentes grados:

  • Participación pasiva-receptiva
  • Participación activa:
    • Acciones reivindicativas y de presión
    • Colaboración en actividades decididas por otros
    • Cogestión: distribución vertical y desigual del poder
    • Autogestión.

El fin es la participación plena. A participar sólo se aprende participando.

En el ámbito socioeducativo hay varias propuestas para abrir espacios al aprendizaje de la ciudadanía y la participación: animación sociocultural, la educación popular, el desarrollo comunitario, son algunas de ellas.

 

Animación Sociocultural

Surge en el contexto europeo a partir de los años 60 del siglo 20.

Aborda las nuevas necesidades de ocio debido al aumento del tiempo libre causado por la mecanización del sistema productivo.

Objetivo: transformar el tiempo libre en un tiempo de participación y autorrealización.

Pretende intervenir preventivamente para hacer frente a la deshumanización.

La animación sociocultural surge como una respuesta parcial ante la pasividad y la homogeneización cultural. Trata de alcanzar la democracia cultural en vez de la democratización de la cultura.

La democratización cultural pretende difundir la cultura y facilitar el acceso a la misma  a la mayor cantidad de ciudadanos

La democracia cultural no es un medio para la difusión de la cultura sino una forma de catalizar la potencialidad de las comunidades para generar la cultura.

Características de la animación sociocultural:

  • Objetivo: generar procesos de participación activa
  • Métodos: pedagogía participativa
  • Base: la práctica de los implicados, contexto.
  • Sigue el principio de proximidad o cercanía vital (actividades en lugares cercanos)
  • La participación tiene carácter voluntario y abierto
  • Promueve el respeto a la autonomía y pluralismo cultural
  • Ayuda a la afirmación de la identidad cultural
  • Trata de llevar a cabo funciones de actuación educativa, integración social, económica y cultural.

 

La educación popular

Es un término más utilizado en América latina, en cambio animación sociocultural se utiliza más en Europa. Características:

  • Dimensión popular y propósito de apoyar la construcción de un proyecto político-social
  • Analiza críticamente la realidad cotidiana.
  • Concibe el conocimiento como construcción dialéctica, no como acumulación de hechos sin conexión
  • Parte de las situaciones problemáticas de los sujetos para buscar sus cusas y consecuencias y determinar los fines y medios.

 

Desarrollo comunitario

Es una metodología de intervención social, con el objetivo de movilizar los recursos mediante participación de la población en el estudio, programación, ejecución y evaluación de los programas destinados a mejorar el nivel y calidad de vida. No es una acción SOBRE la comunidad sino DE la comunidad.

Fases:

  • Estudio y diagnóstico de la necesidad
  • Programación de los proyectos y actividades a realizar
  • Realización de lo programado
  • Evaluación

Es fundamental la participación. Es esencial la promoción de las personas mediante un proceso educativo que desarrolla las capacidades y potencialidades para mejorar las comunidades.

Los Técnicos en Animación Sociocultural, una profesión de frontera

Os copio y pego tal cual este artículo de Pilar Figueras publicado en la revista RES de EDUSO, hace la friolera de 9 años. 

Habla de una realidad que ya no existe: diplomaturas (ahora grados), comparaciones de la animación sociocultural vs turística (ahora es el mismo título); y de otra que sigue muy presente: desconocimiento de  la profesión, contrataciones con categoría y funciones menores, ámbitos de la ASC, etc.

Para atrás solo se debe mirar para aprender, os invito a leerlo y a seguir hacia delante, no sé si como personas más sabias, pero si mejor informadas ;O)

AnimaciónSociocultural

La imagen si es cosecha propia, para ilustrar un poco

 

Los Técnicos en Animación Sociocultural, una profesión de frontera

15 de diciembre de 2008

Pilar Figueras. Profesora de Animación Sociocultural en el IES-SEP Vidal i Barraquer de Tarragona. Hortènsia Grau. Exprofesora de ASC en el IES-SEP Vidal i Barraquer de Tarragona. Actualmente, Responsable del Departamento de Educación y Políticas Activas de Ocupación del Ayuntamiento de Cambrils.

La figura profesional que nos ocupa es la de Técnico Superior en Animación Sociocultural, titulación que se obtiene cursando el Ciclo Formativo de grado superior en Animación Sociocultural y que pertenece a la familia profesional de Servicios Socioculturales y a la Comunidad.

Los antecedentes de este ciclo formativo los encontramos en el módulo profesional MP3 de Animación Sociocultural que se inició en el curso 1987-1988 dentro de lo que entonces se llamó la familia de Trabajo Social.

Un poco de historia

Hasta la experimentación del módulo, la formación de los animadores socioculturales en Catalunya consistía en cursos de monitores y de directores de actividades de tiempo libre infantil y juvenil, regulados por la Orden de Presidencia de la Generalitat de Catalunya de 25 de noviembre de 1981 y del posterior Decreto 213/1987, de 9 de junio, sobre el reconocimiento de escuelas de educadores en el tiempo libre infantil y juvenil, decreto que introducía el tercer nivel de Pedagogía del Tiempo Libre y Animación Sociocultural. La Resolución de la Dirección General de la Juventud de 17 de julio de 1987, por la que se establecían las etapas y las condiciones básicas de realización del Curso de pedagogía del tiempo libre y animación sociocultural, fue el antecedente directo e inmediato del MP3, y éste lo ha sido del Ciclo Formativo superior de Animación Sociocultural.

El currículum de este ciclo fue elaborado en el territorio del MEC por un equipo de trabajo de expertos del sistema educativo y del mundo laboral, y en Catalunya fue adaptado por los técnicos del área de Formación Profesional del Servicio de Ordenación Curricular (Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa del Departamento de Educación) a partir de la experimentación del módulo y de las aportaciones de diferentes profesionales y entidades del sector.

La primera promoción de técnicos superiores en ASC se forma durante los cursos 1997-1999 en los IES Vidal i Barraquer de Tarragona y Ferran Tallada de Barcelona; así pues, hablamos de una profesión relativamente joven, en cuanto al perfil profesional regulado, pero no en cuanto a práctica laboral, dado que personas con formación inicial de los distintos ámbitos de las ciencias sociales y de la educación ya hacía años que integraban la metodología de la animación sociocultural en su quehacer diario, lo que fue configurando un oficio.

Nuestra radiografía

A pesar de los diez años de existencia de estos profesionales, se hace evidente en nuestra sociedad el poco conocimiento de este perfil profesional y el poco reconocimiento laboral. A esta situación ha contribuido el estereotipo que a veces se ha dado desde algunos medios de comunicación, desde las industrias de la cultura de masas o los negocios turísticos y del ocio, que han trivializado las tareas del animador y las han acercado a objetivos consumistas.

A menudo se confunde al animador sociocultural con el animador turístico, con los músicos y actores de los grupos de animación infantil, incluso con las animadoras que entretienen durante los tiempos muertos de los acontecimientos deportivos. Creemos que, a causa del uso social que se le ha dado a la palabra animador en los últimos tiempos, se entendería mejor la función de éste profesional si la palabra que se utilizase fuera la de dinamizador, que comporta una percepción de “motor para ir avanzando” en lugar de “elemento para ir entreteniendo”.

Desde el mercado laboral, tanto del sector público como del privado, se pone de manifiesto un profundo desconocimiento de los perfiles profesionales socioeducativos en general y de la animación sociocultural en particular. Probablemente ha faltado un trabajo pedagógico y también, por qué no, de márketing, que informara, dignificara y diera el prestigio social que se merecen estas profesiones.

Ante esta perspectiva, el mundo empresarial juega con la situación contratando a profesionales de un nivel inferior para funciones que corresponderían a otro nivel. Así, se contrata a monitores para hacer trabajo de animadores socioculturales o de integradores sociales y a estos últimos para hacer funciones de trabajadores o educadores sociales. De la misma manera, y a causa de este desconocimiento, el hecho se produce a la inversa: empresas e instituciones demandan a profesionales licenciados para hacer trabajos que perfectamente se corresponden con los de una diplomatura; o bien a profesionales con una diplomatura que son contratados como técnicos superiores e, incluso, demandan a técnicos superiores contratados como monitores.

La Administración pública tampoco es ajena a estas prácticas, tras las cuales siempre suele haber cuestiones económicas, más que decisiones técnicas sobre funciones y tareas de los puestos de trabajo a cubrir.

La potenciación de la red de voluntariado y el mal uso que se ha hecho de ella en los sectores socioeducativos y asistenciales de atención a la infancia y a la tercera edad, han contribuido a reducir la creación de empleo en el sector al sustituir a profesionales por voluntarios en tareas que requieren una formación específica y un compromiso permanente. Con esto se ha perjudicado tanto a los animadores socioculturales y a otros profesionales del sector, como a los voluntarios y a la filosofía intrínseca. Los servicios del voluntariado no pueden servir, en ningún caso, para sustituir a los servicios y recursos que las administraciones públicas deben poner a disposición de la ciudadanía, ni para encubrir puestos de trabajo estables y permanentes. Justamente el voluntariado es una de las herramientas, una estrategia maravillosa con la que pueden contar los animadores socioculturales para desarrollar proyectos y experiencias que hagan crecer a las comunidades y a sus habitantes, por este motivo es importante reivindicar las funciones del voluntariado y tener claro cuál ha de ser su papel. Este fenómeno, que no se da en otros ámbitos profesionales, es indicativo de las dificultades de profesionalización y delimitación de los distintos perfiles profesionales en el ámbito que nos ocupa, sobre el cual, además, todo el mundo tiene cosas a decir y a hacer.

El currículum del ciclo de Animación Sociocultural es muy amplio, poco especializado y poco delimitado, lo que le otorga un alto grado de polivalencia, muy apreciado en el mercado laboral. Al mismo tiempo comporta un cierto grado de indefinición en sus funciones y tareas, que se acabarán definiendo a partir del lugar de trabajo ocupado. Algunos de los ámbitos de intervención de la ASC están compartidos con los del educador social, el integrador social e incluso con el trabajador social, sobre todo en cuanto a trabajo comunitario se refiere. En realidad, los currículums formativos de estos profesionales no son muy diferentes aunque unos sean más amplios y profundicen más, otros pongan más énfasis en los procedimientos y en el saber hacer que en los conocimientos conceptuales y los saberes. Creemos que lo que cambia es la “mirada”, el punto de vista que se adopta y, sobre todo, la posición desde donde se mira. Ahí tienen mucho que ver las prácticas profesionales de los distintos colectivos, los nichos del mercado de trabajo que cada sector ocupa mayoritariamente, el estatus y la posición en el equipo de trabajo, no únicamente determinados por el sueldo -aunque éste sea bastante definitorio-, sino por el nivel de responsabilidad, decisión, autonomía, etc.

Una vez hechas estas reflexiones, en torno a las cuales aún podríamos dar muchas vueltas, intentaremos describir a grandes rasgos y a partir de nuestra experiencia de más de diez años como tutoras de formación en centros de trabajo, cuáles son las ofertas que el mercado de trabajo hace a los técnicos en ASC o, para decirlo de otra manera, qué puestos de trabajo ocupan estos profesionales.

Situaremos los espacios profesionales no sin que pueda haber algunos puntos de solapamiento entre unos y otros, al hacer una inevitable mezcla entre espacios, programas y funciones. También encontraremos puntos de contacto entre ámbitos que en la práctica es absurdo clasificar, ya que en muchos casos dependerán del matiz que quieran dar los usuarios o el propio profesional.

Partiremos de los tres ámbitos de intervención de la animación sociocultural:

  • El ámbito de la educación en el tiempo libre que ha sido uno de los campos de actuación históricamente privilegiados de los animadores; es donde encontramos un abanico más amplio de empleos:
    • Organización y gestión de casas de colonias, campamentos, campos de trabajo…
    • Programación y realización de talleres en espacios lúdicos.
    • Organización y gestión de ludotecas, clubes, centros recreativos…
    • Organización de actividades paradeportivas: rutas, excursiones, juegos deportivos…
    • Organización de fiestas y acontecimientos de carácter educativo.
    • Organización y gestión de actividades extraescolares en los mismos centros educativos u otros equipamientos.
    • Tareas de informador juvenil y/o técnico de juventud en los Puntos de Información Juvenil o en otros recursos y servicios específicos dirigidos a la juventud.
    • Dinamización y animación infantil, juvenil y familiar en centros de vacaciones, cámpings, albergues…
    • Dinamización de actividades en casas de naturaleza y/o proyectos de educación medioambiental.
    • Animación del ocio para mayores en residencias, centros de ocio, clubes, viajes, centros termales…
  • La animación cultural es un ámbito de intervención que puede ser liderado por los técnicos en animación sociocultural. Esta hegemonía se debe a la carencia de una formación específica para la animación y gestión cultural, si exceptuamos alguna oferta de máster o postgrado. Consecuentemente los profesionales del sector proceden de formaciones muy diversas y heterogéneas y es el animador con una formación inicial “ad hoc” el profesional que se puede insertar de forma más ventajosa en el sector. Las acciones que se llevan a cabo en este ámbito ponen énfasis en las actividades culturales que permitirán la participación de la población en el desarrollo de la propia cultura, la identidad cultural, el desarrollo de la creatividad y la participación cultural y artística. Las funciones más destacadas son:
    • Gestión y dinamización de equipamientos socioculturales tales como casas de cultura, clubes, ateneos…
    • Gestión y dinamización de equipamientos culturales: teatros, espacios de ensayo, salas de exposiciones..
    • Soporte a la producción técnica de fiestas, espectáculos, recitales, procesiones, desfiles, fiestas populares, fiestas mayores y eventos culturales.
    • Programación y dinamización de actividades en equipamientos culturales: museos, ecomuseos, bibliotecas, yacimientos arqueológicos, archivos, centros de interpretación…
    • Dinamización de la cultura popular
    • Intervención en proyectos de desarrollo cultural.
  • En cuanto al ámbito social, se trata de aquellos procesos de Animación Sociocultural que se centran en el trabajo comunitario y en el desarrollo de la comunidad. La intervención en este ámbito promociona la movilización ciudadana a partir del fomento de grupos, asociaciones y equipamientos orientados a la participación social y al empoderamiento de la comunidad y sus miembros. Dentro de este ámbito podemos distinguir dos vertientes, la de desarrollo comunitario y la socioeducativa y asistencial.

a) El desarrollo comunitario fomentará la participación ciudadana, el asociacionismo, el desarrollo local, en definitiva, la mejora de las relaciones humanas dentro de la comunidad. Se traduce fundamentalmente en:

Dinamización y gestión de centros cívicos u otros equipamientos de barrio similares.

Programar intervenciones a partir de la participación ciudadana.

Dinamización y asesoramiento del tercer sector y promoción del asociacionismo.

Gestión y dinamización en entidades y organizaciones del tercer sector.

Dinamización, implantación y seguimiento de programas en proyectos y planes comunitarios, de barrio, interadministrativos, etc.

b) La vertiente socioeducativa y asistencial, que se ocupará de la inserción e integración de grupos e individuos con actuaciones de tipo compensatorio o de carácter paliativo y de la animación de colectivos con cierta problemática social y necesidades especiales:

Dinamización y trabajo con colectivos específicos: personas discapacitadas, inmigrantes, mujeres con ciertas problemáticas, niños y jóvenes en riesgo social…

Programación y dinamización de talleres y actividades en residencias asistidas y centros de día.

Programación y dinamización de talleres y actividades en instituciones penitenciarias, centros de reinserción social, centros especializados en tratamiento de drogodependencias.

Planificación de actividades en centros de acogida, en pisos tutelados, en talleres y centros ocupacionales, en hospitales…

Así, por mucho que intentemos trazar fronteras imaginarias y delimitar espacios diferenciados para cada colectivo profesional, la realidad, que es obstinada, y el mercado de trabajo, que se regula por la ley de la oferta y la demanda, han ido situando a los técnicos en ASC en una variada gama de funciones, tareas y ocupaciones. Ello no es extraño si se tiene en cuenta su formación, un currículum amplio y completo que en Catalunya llega a las 1.700 horas con un valor añadido: la formación en centros de trabajo que representa alrededor de cuatro meses de inmersión en el mundo laboral mediante un convenio previamente pactado y donde el alumno-aprendiz adquirirá una parte substancial de su bagaje.

Sea como sea, el técnico en ASC tendrá que trabajar a menudo con educadores sociales, integradores y trabajadores sociales, compartiendo proyectos, usuarios, espacios… y pensamos que en cada caso concreto serán los profesionales quienes, mediante el proyecto que quieran llevar a cabo, la relación dialógica que establezcan y las ilusiones y objetivos compartidos, trazarán estas finas líneas invisibles que, como todas las fronteras, son para cruzarlas.

 


Bibliografía

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CARIDE, J. A. (2008). Profesionalizar la Animación Sociocultural, nuevas realidades y viejos desafíos para las políticas culturales y la democracia cultural, en VENTOSA 2008.

DEPARTAMENT D’ENSENYAMENT (2001). Formació professional específica. Tècnics de grau superior. Generalitat de Catalunya. Barcelona. (DL: B-19709-2001).

MONCLÚS, C. (2002). La formación y el marco laboral de los técnicos superiores en animación sociocultural. Revista Parlem. Núm. 15. Maig-juny 2002, pp 4-6.

TRILLA BERNET, J. (Coord.) (1997). Animación Sociocultural. Teorías, programas y ámbitos. Ariel SA. Barcelona (ISBN: 84-344-2606-4).

ÚCAR MARTÍNEZ, X. (1994). Estatuto Epistemológico de la Animación Sociocultural. Teoria de la educación. Núm. 6, pags 161-183. Edita Universidad de Salamanca (ISSN: 1130-3743).

ÚCAR MARTÍNEZ, X. (coord.) (2006). Un estudi sobre interdisciplinarietat, professions socials i acció socioeducativa. Educació Social. Revista d’Intervenció Educativa núm. 34. Setembre-desembre 2006 (177-199). Escoles Universitàries de Treball Social i Educació Social Pere Tarrés (URL). (ISSN: 1135-805X).

VENTOSA, V. (Coord.) (2008). Los agentes de la animación sociocultural. El papel de las instituciones, la comunidad y los profesionales. CCS. Madrid. (ISBN: 84-9842-254-2).

VICHÉ GONZÁLEZ, M. (2008). La animación Sociocultural. Apuntes para la formación de animadoras y animadores. Certeza. Zaragoza (ISBN: 84-92524-006).

Día de la Felicidad

felicidad
1.Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno.

No la veamos como algo frívolo, veamos la felicidad como herramienta para transformar el mundo. Utilicemosla para poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger el medioambiente. Tres aspectos básicos que contribuyen a garantizar la felicidad.

Desde 2013, las Naciones Unidas han celebrado el Día Internacional de la Felicidad como reconocimiento del importante papel que desempeña la felicidad en la vida de las personas de todo el mundo.

Smile mondays

Aunque esta celebración de la felicidad comenzó en el Reino de Bután, que presentó la idea a la Asamblea de la ONU en 2012. 40 años antes, comenzaba en Bután el reinado del Rey Dragón IV, que, con tan sólo 16 años, decidió que la filosofía de su Gobierno se basase en hacer felices a sus súbditos. Para ello, creó un concepto revolucionario: la Felicidad Nacional Bruta (FNB).

El FNB es hoy un indicador de nivel de vida que se utiliza internacionalmente como complemento al Producto Interior Bruto. Se calcula midiendo 9 puntos:

  1. Bienestar psicológico
  2. Uso del tiempo
  3. Vitalidad de la comunidad
  4. Cultura
  5. Salud
  6. Educación
  7. Diversidad medioambiental
  8. Nivel de vida
  9. Gobierno

Este año, los pitufos se convierten en embajadores de la ONU para invitar a las redes sociales a moverse en pro de la felicidad, con el hashtag #SmallSmurfsBigGoals (pequeños pitufos, grandes metas). 

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