“Piso con apoyo”

Un artículo sobre un innovador proyecto desarrollado por la Asociación Navarra Sin Fronteras con la colaboración del Gobierno de Navarra.



El Departamento de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte ha puesto en marcha, con carácter experimental, un recurso denominado “Piso con apoyo”, destinado a acoger a cuatro personas con diagnóstico de trastorno mental grave que no han podido residir en su entorno familiar por carencia de él o por dificultades en la convivencia. Estas personas viven actualmente en “patronas” y pensiones, recibiendo ayudas individuales del Gobierno de Navarra para pagar el coste de la estancia.

Esta iniciativa está regulada por un acuerdo de colaboración establecido entre la Asociación Navarra Sin Fronteras y el Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, que asume el coste de la intervención, y surge para facilitar a estas personas un entorno residencial normalizado que les proporcione alojamiento adecuado y cobertura de las necesidades básicas, pero dentro de una exigencia de implicación activa y ejercicio de la autonomía personal y social compartida.

Además de esta función asistencial, y como complemento y vehículo para conseguirla, las y los residentes en el piso contarán con el apoyo de una persona profesional de la Educación Social que se convertirá en su referente, y cuyas funciones serán: seguimiento y control del tratamiento médico de su enfermedad mental; cuidado de su salud; organización de su ocio y tiempo libre; participación en recursos ocupacionales; recuperación y mantenimiento de sus relaciones familiares; administración de su economía; integración en actividades comunitarias; y mejora de su autonomía. Todo ello en tratamiento individualizado y personalizado.

La función de acompañamiento social la realiza el educador social sin necesidad de compartir residencia con las usuarias y usuarios, y cuenta con la supervisión y apoyo técnico de la Asociación Navarra Sin Fronteras.

La vivienda en la que se aplica esta experiencia ha sido facilitada por el Departamento de Vivienda y Ordenación del Territorio, a través de VINSA.

Fuente: Navarra.es

«Ahora tenemos peso en la calle» (Artículo sobre Mar De Niebla)

Este es un artículo publicado en El Comercio, un periódico local de Gijón, sobre el trabajo que estamos realizando en la asociación a la que pertenezo y en la que trabajo.

Representan una tabla de salvación para las personas excluidas gracias a su labor de mediación y ayuda en la calle bajo un único principio: «Siempre se respeta, nunca se juzga». Desde hace cinco años, la Asociación Cultural Mar de Niebla gestiona el proyecto de calle Eslabón con el que trabajan con personas en riesgo de exclusión. El funcionamiento es muy sencillo: dos parejas recorren las zonas donde se concentran los vagabundos -plaza de Europa, El Humedal, El Coto y Fátima- para ayudarlos en temas de higiene y sanidad, en la búsqueda de empleo y vivienda o en el envío de instancias y solicitudes para percibir el salario social. Todo ello con un único objetivo: mejorar la calidad de vida de estas personas.




Como sucede en todo tipo de proyectos, los comienzos de Eslabón no fueron fáciles, y más aún cuando se trata de una iniciativa en la que es imprescindible acercarse a los ‘sin techo’ y ganar su confianza. ¿Cómo hacerlo, entonces? «Decidimos que las mediadoras iban a estar sentadas en un banco junto a ellos y llevarían tabaco para ofrecerles, lo que serviría como método de entrada. Porque si ofreces un cigarrillo a estas personas, eres amigo suyo para toda la vida», explica la coordinadora del proyecto, Cristina Cabal, quien reconoce que «fue el trabajo más duro, pues la gente que está en la calle es muy desconfiada y hasta que los conoces de verdad mienten mucho».

De hecho, en el primer año del proyecto, allá por 2005, muy pocas personas se abrían a las mediadoras de Mar de Niebla y les contaban su situación personal, hasta que se dieron cuenta de que las responsables de Eslabón podrían servir de gran ayuda en muchos aspectos que los vagabundos no podían hacer por ellos mismos. Incluso ahora son los propios ‘sin techo’ los que hablan de esta iniciativa social a las nuevas personas excluidas. «Ya no tenemos que hacer esa labor de entrada porque somos conocidas en la calle. Ahora ya estamos rodados, tenemos un peso en la calle y son ellos los que nos venden», comenta Cristina Cabal.

La importancia de la labor de Mar de Niebla con las personas en riesgo de exclusión se observa en los cerca de 300 usuarios que atienden en toda la ciudad, principalmente en la plaza de Europa y El Humedal, donde trabajan dos días a la semana, y en El Coto y Fátima, lugares a los que acuden una vez por semana. Además, las cuatro mediadoras de Eslabón -animadora sociocultural, integradora social, trabajadora social y psicóloga- recorren quincenalmente otras zonas de la ciudad, como Tremañes, Roces y Pescadores, para reconocer otros lugares de concentración de vagabundos. En cuanto al perfil de los usuarios del proyecto, el mayor porcentaje corresponde a hombres de entre 30 y 45 años con problemas graves de drogas. También trabajan con inmigrantes, familias empobrecidas y jóvenes en riesgo.

Sobre el trabajo en sí, tanto Cristina Cabal como Pablo García, responsable de proyectos de juventud de Mar de Niebla, subrayan que «se respetan las decisiones personales, ya que la mayoría de la gente no quiere cambiar su realidad». En este sentido, desvelan que «tenemos por norma no trabajar en la calle el día que cobran la paga, porque es cuando más se ‘colocan’».

Taller en Villabona: Aparte de Eslabón, la asociación cultural ha puesto en marcha un taller semanal de empleo y vivienda en la cárcel de Villabona. Los reclusos que tienen próxima su salida cuentan así con un contacto durante los primeros meses en la calle.


Mar de Niebla también se centra en el trabajo con los jóvenes en dos líneas: asesoramiento laboral y espacio para dinamizar las asociaciones y grupos juveniles. Para la primera función, puso en marcha una oficina de asesoramiento a jóvenes -conocida como ‘La Ofi’- para temas laborales, preparación de currículos y ayuda para cubrir diferentes instancias y escritos. Incluso los miembros de la asociación cultural acompañan a los jóvenes a algunas entrevistas de trabajo «para que se sientan más seguros». El CIJ sirve además de espacio de encuentro para los adolescentes, y dispone de un aula para encuentros de grupos. Por este sitio pasaron el último año más de 200 personas y quince grupos juveniles, la mayoría hombres de entre 16 y 25 años.

Mediadores sociales que apoyan a los transeúntes

Artículo que habla sobre “Eslabón”, una proyecto de mediación de calle desarrollado por la asociación dónde trabajo.




El área de Servicios Sociales del Ayuntamiento, que tiene al frente a la concejala Esperanza Fernández Puerta, ha reservado en sus presupuestos para el año que viene una partida de 54.000 para seguir trabajando, a través de educadores y mediadores sociales, con los grupos de transeúntes, sin techo y personas con problemas de drogadicción que han establecido su lugar de encuentro en parques de la ciudad. El proyecto asistencial afecta de manera directa al grupo que suele ocupar una zona de tránsito de la plaza de Europa.

Este presupuesto municipal se destina a apoyar dos programas concretos de actuación social en las calles de la ciudad. El programa «Eslabón», que se desarrolla desde la organización Mar de Niebla, y el programa «Pasos», que se incluye dentro de las acciones de la organización Siloé. Ambos programas cuentan desde hace tiempo con el apoyo económico del Ayuntamiento de Gijón, que opta por esta fórmula para trabajar con los colectivos afectados.

Los vecinos de la zona centro habían reivindicado la opción de poner en marcha un dispositivo concreto de emergencia en el entorno de la plaza de Europa.

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