Jugar es una forma de experimentar.

La persona juega, porque necesita explorar el entorno que le rodea y para descubrirse a sí misma y a los demás. El juego exploratorio y espontáneo va dejando paso, con el tiempo, al juego reglado y a otros juegos más complejos.

Poco a poco vamos cerrando barreras hasta que el adulto sólo participa en un juego cuando éste tiene bien delimitados los parámetros de actividad, sus reglas, el fin y los logros. Sin darnos cuenta vamos bloqueando muchas de las puertas de la sensibilidad, de la risa, del disfrute natural y de su poder evasivo del juego.

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Como una poderosa herramienta que utilizamos las personas de “lo social” para trabajar, aquí os dejo algunos consejos para la dinamización de los juegos:

1. El objetivo del juego

La elección del juego debe estar de acuerdo con la actividad que se pretende desarrollar y responder a los objetivos que se quieren alcanzar.

2. ¿Qué hay que tener en cuenta?

  • Número de participantes
  • Edad de los participantes
  • Capacidad de movilidad
  • El lugar y los recursos
  • Condiciones de seguridad para el desarrollo del juego
  • Juegos anteriores que se hayan jugado

3. Explica claramente las normas que hay que seguir

Debes estar bien preparado, conocer exactamente las reglas del juego que quieres transmitir y cuál es el equipo que necesitas para hacerlo.

4. Conduce y da ejemplos del juego

  • Transmite en pocas palabras el objetivo del juego y sus reglas
  • Demuestra y da ejemplos, eso ayuda a entender
  • Es conveniente agregar el resto de los detalles durante el juego mismo, cuando es importante para su desarrollo

5. Participación de todos los presentes

Debes tratar de que Participen todos los componentes, por lo tanto es importante crear: variedad de tipos de juegos, de estructuras y de cualidades que se necesitan para jugar. Y por supuesto intentar que todos jueguen hasta el final.

6. División en pequeños grupos

Se puede hacer de muchas formas, incluso como si se tratara de un juego.

  • Sonidos, colores, etc.
  • Pedir que se pongan por parejas, tríos, etc.
  • Separando el grupo en dos mitades, poniendo aros en el suelo y pedir que se distribuyan en un número determinado de personas, etc.

Estas formas de división evitan que los menos aptos para el juego queden excluidos o queden los últimos.

7. Variedad de juegos

Vale la pena animarse y probar siempre juegos nuevos, aun cuando tengamos juegos que siempre salgan bien. Debemos tener en cuenta la variedad en el tipo de juegos, ya que de esta manera cada uno de los participantes mostrará interés en uno o más juegos.

8. Finalización de un juego

Se debe parar el juego siempre que llegue a su máxima expresión. No debemos extenderlo demasiado, pues es interesante que todos queden con ganas de jugar de nuevo. De esta manera los participantes se quedan con la sensación de haberlo pasado bien y estarán dispuestos a volverlo a jugar en el caso que fuera necesario.

9. Cómo hacer participar a quien “pierde” en el juego

Se debe evitar excluir del juego a los y las que pierden, ya que por lo general éstos son los más «débiles» o los que más apoyo necesitan. Si los excluimos, los «fuertes» seguirán jugando hasta el final y el resto se aburrirá a un lado.

En casos esporádicos se puede eliminar participantes del juego, y conviene que sean juegos cortos y rápidos.

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