Fiesta Fin de Año Mar De Niebla

¡GRACIAS! es lo primero que se me viene a la cabeza, así, con exclamaciones y en mayúsculas.
Nuestra idea era reunir a todas las personas que comparten nuestro día a día, y como rezaba en la invitación para la fiesta, quisimos reunir a trabajadores, socios, participantes de los distintos proyectos, voluntari@s, amigos, familia, etc. Y lo conseguimos.
Más de 100 personas disfrutaron este viernes en nuestra festa de fin de año, y de cada uno de los asistentes hemos recibido algo: algunos nos dejaron sus deseos para MDN en 2012, otros contribuyeron a crear un mosaico de azulejos con el logo de la entidad; hay algunos que quisieron deshacer de algún lastre o asunto pendiente y pudieron «lanzar» lo malo en nuestra canasta para reciclar lo negativo, y la gran mayoría nos regalo una sonrisa en nuestro particular «photocall».
Por nuestra parte, os ofrecimos, además de un tentempié (que nunca viene mal), lo que mejor sabemos hacer, nuestro trabajo. Y presentamos el vídeo que trata de resumir la actividad de la asociación: «Mar De Niebla, construyendo puentes»

Y como comencé, termino: Gracias a todas las personas que se han acercado este pasado viernes a compartir una pequeña fiesta con todos los que formamos Mar De Niebla, y gracias también a las que no hayan podido venir, pero están ahí diariamente.
«MDN Foto de Familia»

Movimiento social

Un movimiento social puede entenderse como la agrupación informal de individuos u organizaciones dedicadas a cuestiones político-sociales que tiene como finalidad el cambio social. Los movimientos sociales como estructuras de cambio social tienen su origen en las crisis de las organizaciones de izquierda socialdemócrata y del socialismo real, principalmente partidos políticos y sindicatos. Surgen como modos de organización de colectivos, fundamentalmente marginales, que luchan dentro de un campo político más o menos concreto. Algunos ejemplos de estos movimientos son el movimiento feminista, el movimiento ecologista, el movimiento obrero, el movimiento pacifista o antimilitarista, o, más reciente en su surgimiento, el movimiento okupay el movimiento antiglobalización.

La mayor parte de los autores coinciden en señalar que el término apareció en Alemania hacia los años 1970con la formación de los grupos de acción cívica (Bürgerinitiativen). Los movimientos sociales rara vez confluyen en un partido político; su labor se basa en presionar al poder político mediante reivindicaciones concretas o en crear alternativas. Estas alternativas o reivindicaciones se convierten en su principal identidad, sin tener que llegar a plasmar un ideario completo.

Son el equivalente a acción afirmativa o grupo de presión. Tienen las características de un carácter de permanencia y con un número de personas representativo, con relación a los que sufren o ignoran el problema. Su recuerdo histórico es muy antiguo, por ejemplo, los Comuneros de Castilla. Son algunas veces el nacimiento de una idea con líderes carismáticos memorables y su génesis puede derivar hacia un movimiento o iniciar una revueltao, más contundentemente, una revolución, como la Revolución Mexicana y asimismo la eventual plataforma para un partido hacia el poder, opción que parece un rodeo innecesario.

Es una forma instantánea y continuada de insertarse en el ámbito político, con inicialmente poco esfuerzo organizativo, sin pertenecer a él, pero sí con fuerza de cambio político, como la restauración de la democracia perdida en regímenes autoritarios. Su análisis incluye su objetivo, el tipo de clientela y es interesante el desarrollo de su proceso organizativo. El impacto en la sociedad es desde meramente presencial, como una fuerza de choque perturbadora, o hasta resultar muy definitorio, como grupos fuertes de interés y presión hacia el poder instituido. Deben cuidar su progreso organizativo para ser eficaces y continuar perseverando y merecerse el honor de co-artífices de eventos democráticos en las instituciones u otros más modestos, como la información de los ciudadanos.

La vocación de los movimientos sociales es muy grande por su diversidad, por sus muchos objetivos, desde su auge en los años 1960. Su prestigio también es grande. Es una de las vías lógicas de participación ciudadana. No son Fundaciones sociales u Organizaciones no gubernamentales (ONGs). Tampoco son Partidos políticos, cuyo fin es alcanzar el poder.

Parcelas

No creo en parcelas de trabajo de una titulación profesional en concreto. Creo en un perfil profesional, vocacional, que en la mayoría de los casos no lo garantiza una titulación específica. Creemos en sumar recursos y experiencias, y en conformar equipos de trabajo multidisciplinares (TASOC, TIS, Líderes juveniles, Educadores/as y trabajadores/as sociales, pedagogos/as, ciudadanos/as comprometidas/as etc.) 
Si bien la formación es importante y necesaria, ya que adquieres conocimientos, herramientas y recursos para desempeñar el trabajo que es necesario, no debe de ser excluyente un perfil en concreto ya que la adquisición de competencias profesionales no solo se logra académicamente.
Muchas veces se tiende a la preocupación de un intrusismo, que para mi no es tal, y alzamos la bandera por la defensa de títulos de animador/a, educador/a, monitor/a, olvidando el verdadero objetivo del trabajo social y comunitario,que para nosotros es implicarnos en nuestra realidad, participar activamente en ella e intentar transformar lo que nos sea posible para mejorar dicha realidad, más allá de la titulación que se tenga.